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Endesa - Luz, gas, personas

Cómo ahorrar en calefacción este invierno

Publicado el 30 diciembre 2018

El frío siempre llega, solo hay que esperarlo. El abrigo, la bufanda y las botas se convierten en nuestros mejores aliados en la calle. ¿Y en casa? Lo que hagamos allí repercutirá de manera radical en nuestra factura.

Cuando estás bien cómodo bajo una manta necesitas saber los grados Celsius de la temperatura que hace en la calle. Necesitas datos para hacerte una idea de lo mal que lo podrías estar pasando.

Te traemos otro dato diferente: más del 43% de lo que gastas en energía es por la calefacción. La cifra es una media calculada por el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía. Tal vez lo estás pasando mal sin saberlo, pagando más de lo que deberías. Tal vez estás derrochando.

Toma nota de estos consejos para empezar a pasarlo bien, sin perder calor y sin perder euros.

Tarifa

La manera más radical de ahorrar erergia en calefacción es pagar menos por ella. Para conseguir esto tienes que revisar la tarifa de gas que tienes contratada.

Endesa te ofrece una tarifa sin complicaciones, con precio fijo y sin permanencia:

Aislamiento

Siempre lo pasamos por alto, pero el aislamiento es una de las cosas más importantes para que nuestra casa conserve una temperatura agradable.

Contar con unas buenas ventanas, puertas y aislantes de calidad nos ahorrará de primeras una buena cantidad de dinero. Las grietas o rendijas que pueda tener nuestra casa son los principales puntos por los que se pierde el calor.

Revisa periódicamente las juntas de aislamiento y aquellos lugares por los que pueda escaparse el calor y entrar el frío de la calle. No esperes a solucionar este problema, ya que lo que te ahorras en no cambiar las ventanas lo estás gastando en la factura de la calefacción.

Cuidando el aislamiento de tu casa puedes reducir la factura de la calefacción hasta un 50%.

Termostato

La temperatura del hogar en invierno debe ser de entre 21º y 23º. Para saber que nos encontramos en esa horquilla de temperatura y que no lo superamos es imprescindible contar con un termostato. Gracias a este aparato la temperatura de la casa será siempre la misma y evitará que se enfríe.

Además, para reducir la factura apaga la calefacción por la noche (usar un pijama abrigado y taparse con las mantas o el nórdico será suficiente). También puedes ahorrarte unos cuantos euros si dejas la calefacción a una temperatura menor o apagada en las horas que no estás en casa.

Si cuentas con calefacción central puedes instalar un repartidor de costes mediante el que conocerás el gasto que haces y lo que pagarás el próximo mes.

Si tu casa se calienta con radiadores eléctricos puedes conocer el consumo gracias a su regulador, que funciona de la misma manera que el termostato.

La instalación de un termostato podrá reducir tu factura entre un 8 y un 13%.

Ventilación y persianas

Renovar el aire de una vivienda es necesario desde un punto de vista sanitario. Para ello aprovecha las horas centrales del día, entre las 12:00 y las 16:00 horas. Abrir las ventanas unos 10 minutos es más que suficiente para airear tu vivienda.

En invierno nos gusta tener las persianas subidas hasta los topes para disfrutar de las pocas horas de luz natural. Es conveniente mantenerlas subidas durante el día, ya que el sol ayudará a calentar la casa. En cambio, cuando el sol caiga es momento de bajarlas.

En invierno, persianas arriba durante el día y totalmente bajadas durante la noche.

La ropa

Al igual que hacemos cambio de armario en cada temporada, la ropa de casa también ha de cambiar. Guarda los pantalones cortos y las camisetas de tirantes y adáptate a los meses de invierno. Las chaquetas, calcetines y ropa de abrigo no solo son para usar fuera de casa, sino que dentro de ella también tienen cabida.

Hacer la colada en los meses de invierno se convierte en un suplicio en los días de lluvia. La opción más fácil es secar la ropa en los radiadores pero no es la más indicada. Los radiadores necesitan más potencia y por consiguiente, gastarán más para calentar el hogar. Coloca un tendedero en una zona luminosa de la casa y aprovecha las principales horas de sol.

No es recomendable secar la ropa en los radiadores. Mejor un tendedero en una zona luminosa.

Agua caliente

Aunque no nos demos cuenta de ello, el agua caliente también puede suponer un gasto de calefacción (dependiendo de cuál sea tu sistema, claro).

Una buena idea es programar la caldera a 45º y que la temperatura del agua no exceda los 30º o 35º. Además, toma duchas cortas y corta el grifo mientras te enjabonas.

Una buena idea para ahorrar es programar la caldera a 45º y que la temperatura del agua no exceda los 35º.

Mantenimiento

Un mantenimiento puntual y certero es garantía de ahorro. Pon a punto la caldera. Purga y saca el aire de todos los radiadores. Si usas bomba de calor, revisa y limpia los filtros.

Recuerda que, si mantienes en perfecto estado tus sistemas de calefacción, esquivarás los gastos que suponen las averías y su consiguiente reparación (o en el peor de los casos, su sustitución). En este sentido, contratar un servicio de mantenimiento que aspira a la excelencia supone curarse en salud.

Contratar un servicio de mantenimiento no es gastar dinero; es ahorrar en futuras averías.