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Endesa - Luz, gas, personas

Consejos para cambiar la instalación eléctrica de tu casa

Publicado el 28 marzo 2019

Entre las tripas de tu casa está la instalación eléctrica, un conjunto de cables y dispositivos esenciales para que tu casa funcione. Como todo equipamiento, con el paso del tiempo se desgasta y es necesario sustituirla.

Lo primero que tienes que tener en cuenta a la hora de cambiar tu instalación eléctrica es la seguridad. Cualquier manipulación de tu instalación debe estar respaldada por unos estrictos protocolos para evitar accidentes. Por eso te recomendamos ponerte en manos de un experto.

Puedes encargárselo a un profesional y desentenderte completamente. O bien puedes comprender el proceso a fondo para supervisar lo que va a hacer el técnico especializado.

Paso 1: cortar la corriente

Antes de tocar nada hay que cortar el suministro eléctrico de toda la casa. Busca el interruptor general en tu cuadro eléctrico y bájalo. Acto seguido comprueba que no hay corriente apagando y encendiendo varios interruptores.

Cualquier profesional debería tenerlo muy en cuenta, pero por si acaso te conviene saber y vigilar para que se cumplan dos premisas fundamentales:

  • 1. Respetar en todo momento el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión, que ofrece un marco de condiciones técnicas.
  • 2. Utilizar únicamente herramientas y productos homologados.

Paso 2: dibujar el proyecto

Una vez garantizada la seguridad, es momento de coger papel y lápiz. Dibuja un plano de tu casa, habitación por habitación, sin ahorrar detalle. El papel cuadriculado es el recomendado. Necesitarás también un metro para conocer con exactitud las dimensiones de cada pared y cada espacio.

Infografía de Recurso gráfico ilustrando los pasos a seguir que se explican a continuación en texto.

Una vez terminado un mapa que se corresponda a la realidad, deberás incluir en él puntos de luz, enchufes e interruptores. No te olvides de ninguno de los existentes y piensa bien en los que quieres añadir. Ten en cuenta dónde van a estar los muebles, por dónde entra la luz natural, etc.

Cuando termines el croquis, revísalo una última vez antes de coger lápices de colores e ir uniendo enchufe con enchufe:

  • Un color que una a los enchufes de menor resistencia (10 amperios), que serán los que se usarán con menor potencia (lamparitas, cargar móviles, radiodespertador…).
  • Otro color que una los enchufes de resistencia media (16 amperios), que serán los correspondientes para radiadores eléctricos, por ejemplo.
  • Un último color que una los enchufes de mayor resistencia (25 amperios), que serán para los electrodomésticos con mayor potencia. La lavadora, la nevera, el lavavajillas, los aparatos de aire acondicionado… se conectarán a estos enchufes.

Cuando termines de unir los enchufes entre sí, prolonga todas las líneas para llegar hasta el cuadro eléctrico. Allí es donde se concentran los elementos de protección y control de la instalación eléctrica.

El cuadro eléctrico generalmente cuenta con el IGA (Interruptor General Automático), que es el que se desconecta solo para evitar los cortocircuitos. También verás el ID (Interruptor Diferencial), que salta cuando se genera un escape de corriente. Por último, el cuadro cuenta con varios interruptores automáticos que controlan diversos elementos o zonas de la casa para evitar sobrecargas o cortocircuitos.

La idea es concentrar las tomas de menor resistencia en un solo interruptor automático. Para la cocina, en cambio, te recomendamos que instales varios interruptores automáticos (por ejemplo: uno para el horno y cocina, otro para lavadora y lavavajillas, otro para frigorífico…). Tanto calefacción como aire acondicionado deberán tener cada uno su automático correspondiente.

Paso 3: ejecutar lo planeado

Una vez que tienes todo planeado, has de pasar a tomar otras decisiones. Si quieres que el cableado vaya empotrado (por el interior de muros), deberás hacer obras y pintar. Si, en cambio, decides que los cables vayan por fuera, tendrás que instalar canaletas que tapen por cables por estética y seguridad. Puedes usar falsos techos, rodapiés o zócalos como soluciones decorativas.

Recuerda, también, que a la hora de elegir los cables, existe una clasificación por aislamiento (que podrás comprobar mirando el color del cable). Si te decantas por el cableado superficial, ten en cuenta que los cables flexibles son más versátiles para adaptarse a esquinas. Por último, no olvides que todas las tomas de corriente deben estar conectadas al conductor de fase (cable negro, marrón o gris), al neutro (cable azul) y a la caja de derivación (o toma de tierra).

Para terminar hay que colocar interruptores y enchufes. Los interruptores suelen colocarse a 110 centímetros del suelo y los enchufes a entre 20 y 30 centímetros del suelo. Algunos enchufes, como los de las mesillas de noche del dormitorio, el cuarto de baño o la cocina, deberán ir a alturas distintas, ya que servirán para conectar dispositivos distintos.

Los enchufes deben estar a 20-30 centímetros del suelo. Los interruptores, a 110 centímetros aproximadamente.

Bonus: cuidado con el cuarto de baño

Los cuartos de baño cuentan con medidas especiales de seguridad. Existe un espacio donde no puede existir instalación eléctrica y recibe el nombre de Volumen de Prohibición.

Asimismo, hay otro espacio donde no se deben instalar luces que no sean Clase II, sin interruptores ni tomas de corriente.

El futuro de tu instalación eléctrica

Una vez renovada, ¿quién te garantiza que todo va a funcionar correctamente? ¿Cómo saber que no habrá averías inesperadas o que pasados pocos años no tendrás que volver a hacer otra obra? ¿Quién puede asegurarte esto?

La respuesta es: nadie. No hay nadie que pueda predecir el futuro, pero existen maneras de afrontarlo con suma tranquilidad.

Si contratas un servicio de mantenimiento que te cubra las averías y reparaciones en tu instalación eléctrica, dejarás de preocuparte y sabrás que tu instalación queda en manos de profesionales que acudirán GRATIS ante cualquier emergencia: