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Endesa - Luz, gas, personas

Qué es el certificado de eficiencia energética y cómo conseguirlo

Publicado el 7 agosto 2019

Si quieres alquilar o vender una casa vas a necesitar un certificado de eficiencia energética. Te contamos para qué sirve este documento oficial y cómo conseguirlo de manera rápida y fácil.

Estarás cansado de leer en anuncios de pisos en venta o alquiler el mensaje de “certificado energético en trámites”. En el momento en el que eres tú quien necesita conseguir ese papel es cuando el tema empieza a preocuparte. Con razón: hay multas por no tenerlo a punto.

¿Qué es el certificado energético?

El certificado de eficiencia energética o certificado energético no es otra cosa que un documento oficial redactado por un técnico competente.

Lo vas a necesitar obligatoriamente cuando:

  • Quieras vender un inmueble.
  • Quieras alquilar un inmueble del que eres propietario.

Este certificado incluye información objetiva sobre las características energéticas de la vivienda. Se elabora calculando el consumo energético que cada edificio o vivienda necesita durante un año, en condiciones normales de funcionamiento y ocupación. En base a ese cálculo el inmueble se podrá calificar energéticamente con una u otra letra.

El cálculo incluye la producción de agua caliente, calefacción, iluminación, refrigeración y ventilación. También tiene en cuenta elementos como los materiales de cerramiento exterior, carpinterías, el tipo de ventanas o los sistemas de climatización.

Una vivienda que va a ser vendida o alquilada debe tener su certificado energético.

¿Cómo entender el certificado energético?

A la hora de ponerle nota, la escala del certificado energético cuenta con siete letras: desde la A (edificio más eficiente energéticamente) hasta la G (edificio menos eficiente energéticamente). Además de esta nota general, figura información acerca de otras características energéticas del edificio, como la envolvente térmica o las instalaciones de gas natural o electricidad.

Ponte siempre en el lugar del comprador: se trata de una información muy valiosa para saber en qué está gastando su dinero. A la hora de comprar un inmueble más te vale tener una idea general de cuánto te va a costar calentar/enfriar esa casa en la que vas a vivir. Y en gran medida esto depende de la eficiencia energética.

De hecho, el certificado de eficiencia energética nació para favorecer a aquellos edificios con una alta eficiencia energética, para destacarlos sobre el resto y facilitar que la gente los compre, promocionándose así un mundo más sostenible.

¿Hay alguna manera de librarse del certificado energético?

Es un síntoma de civilización dedicarse a acreditar la eficiencia energética de todos los edificios, sean o no viviendas, y premiar a aquellos que la garantizan. Debemos felicitarnos por vivir en unos tiempos en los que estos temas han empezado a ser importantes, pasando al primer plano.

Si pese al párrafo anterior solo estás pensando en cómo hacer para no tener que sacar tu certificado de eficiencia energética, te informamos de que la norma ofrece algunas excepciones.

¿En qué inmuebles no es necesario el certificado de eficiencia energética?

  • Edificios y monumentos protegidos oficialmente por ser parte de un entorno declarado, o en razón de su particular valor arquitectónico o histórico.
  • Edificios religiosos y de culto.
  • Edificios con una superficie útil total inferior a 50 m2.
  • Talleres o habitáculos previstos para labores agrarias y no para uso residencial.
  • Edificaciones que, por sus características, deban permanecer abiertas.
  • Construcciones provisionales y que tengan menos de dos años desde su fabricación.
  • Edificios o partes de edificios cuyo uso sea inferior a cuatro meses anuales, o bien durante un tiempo limitado al año y que resulte en un consumo de energía inferior al 25% del previsto por su utilización durante la totalidad del año, siempre que así conste mediante declaración responsable del propietario de la vivienda.

Si no estás dentro de alguna de estas excepciones, antes de proceder a la firma del contrato de venta/arrendamiento, el notario exigirá el certificado energético como parte de la documentación obligatoria para formalizar el trámite.

Salvo contadas excepciones, lo más habitual es que el notario exija el certificado energético en el momento de formalizar la venta o alquiler de una vivienda.

Cómo se consigue el certificado energético

Por fortuna, obtener el certificado energético es algo rápido y extremadamente sencillo. Bastan 2 pasos:

  • 1. Buscar un técnico certificador autorizado en tu zona, y pedir una cita para que visite tu vivienda. En otros tiempos esto podía complicarse, pero hoy en día basta con hacer una rápida búsqueda en Google. Durante su visita, el técnico realizará un croquis, tomará medidas de las estancias, revisará los materiales de la fachada y cerramientos, e inspeccionará las instalaciones de calefacción y climatización. Cuando termine, realizará un plano e introducirá los datos en un programa informático que le aportará la calificación energética. Con toda esta valiosa información, el técnico generará un dossier para que lo conserves. En el mismo se incluirán recomendaciones de mejora que te permitirían mejorar la calificación energética.
  • 2. Registrar el certificado: una vez que tienes el documento, debes presentarlo ante el organismo competente de tu comunidad autónoma, para que verifique que todo es correcto y lo hagan constar. El registro lo puedes realizar tú mismo, aunque la mayoría de técnicos certificadores se ofrecen a hacerlo ellos en tu lugar, facilitándote la vida. Una vez registrado y aprobado, la etiqueta energética oficial será expedida.

¿Cuánto cuesta el certificado de eficiencia energética?

Es imposible dar un precio, ya que cada técnico tiene libertad para fijar sus tarifas y, lógicamente, estas dependen del trabajo que haya que hacer. Hay muchos factores (ubicación, tipo de inmueble, superficie en metros cuadrados…) que tendrán influencia decisiva sobre el precio que acabes pagando. Además, ten en cuenta que el certificado energético es mucho más que un simple papel. Puede hacerse con mayor o menor dedicación, incluir más o menos recomendaciones, ser más o menos detallado… y en el precio se te pueden incluir o no otros extras (como por ejemplo ocuparse de registrarlo ante el organismo competente, que es una tarea tediosa que seguro que te apetece evitarte).

Dicho esto, sí que es posible trazar una amplia horquilla orientativa y sin compromiso alguno. Para que te hagas una idea, frecuentemente (pero no siempre) en viviendas de menos de 80 metros cuadrados se paga entre 50 y 250 euros. Para viviendas más grandes, el precio va incrementándose progresivamente, situándonos en alrededor de 100-300 euros para viviendas de entre 80 y 150 metros cuadrados. Y así sucesivamente.

El certificado de eficiencia energética caduca transcurridos 10 años desde su emisión.