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Endesa - Luz, gas, personas

Cómo pagar facturas al compartir piso

Publicado el 31 Octubre 2018

Claves para compartir piso y no acabar como en Reservoir Dogs

Se empieza como colegas y se acaba a tiros como en "Reservoir Dogs". Si vas a compartir piso, más te vale tener claro quién se encarga de las facturas. O te arriesgas a retarte al alba con tus compañeros. 

Más del 20% de los españoles vive de alquiler, y muchos de ellos comparten piso con otros. Una tendencia al alza en la que se comparten también ciertos gastos, como las facturas de los suministros.

Meterse a compartir piso sin aclarar antes estos temas es garantía de discusiones que pueden arruinar la convivencia. Nada más conocerse, merece la pena que todos los implicados (el casero y los inquilinos) se pongan de acuerdo sobre las siguientes cuestiones.  

¿Qué tiene que pagar el casero?

La ley permite pactar entre casero e inquilinos cómo se reparten una serie de gastos. Por eso es fundamental poner atención al contrato de alquiler del piso, pues lo que ponga ahí va a misa.

Pero si en el contrato no pone nada (o si no sabéis qué poner), lo habitual y razonable es funcionar así:

  • los inquilinos pagan lo que depende de sus propios consumos (la luz, el gas, el agua...).
  • el propietario suele ser quien se ocupa de pagar los seguros, el IBI y otros impuestos.

Cambiar el titular de los suministros

Es de buena lógica que quien disfruta de un suministro (luz, gas...) sea el titular del contrato del mismo. El titular del contrato de la luz o del gas debe ser uno de los inquilinos.

Por un lado, porque el titular del contrato es el responsable de las facturas y de las posibles deudas que pudiesen generarse. Por otro lado, porque el titular del contrato tendrá acceso a información detallada sobre el consumo con la que ahorrar y conseguir una casa más eficiente.

Para comprender al detalle la factura, hay que ser titular del contrato

Cuando llegas a un piso de alquiler, el titular de los suministros será el casero o, tal vez, un antiguo inquilino que ya se fue. En ambos casos hay que cambiar el titular: es un proceso sencillo y totalmente gratuito.

En una casa compartida, hay que decidir quién será el titular. Lo ideal es que sea alguien que tenga interés por el tema y quiera sacar provecho de saber cuántos kWh de electricidad se consumen en cada hora de cada día, por ejemplo. 

También se puede optar por repartir responsabilidades: que uno sea titular de la luz y otro del gas (aunque así se pierden las ventajas de contratarlo de manera conjunta). 

¿Cuánto paga cada inquilino?

También en este caso se puede especificar en el contrato de alquiler qué parte de la factura deberá pagar cada inquilino. Sin embargo, esto es poco común y lo normal es dividir el importe total de la factura entre el número de inquilinos.

Hay alternativas para afinar más. Existen medidores de consumo que te dicen cuánto ha gastado cada electrodoméstico o aparato en cada hora del día. Puestos a repartir el gasto de manera inquisitorial, es posible saber qué parte de la factura se debe a ese ordenador en concreto o a ese fin de semana en el que uno de los inquilinos se quedó solo.  

Conviene estipular claramente cómo se va a reaccionar ante cada situación. ¿Qué pasará si uno de los meses un inquilino decide no pagar su parte? En caso de que el conflicto se agrave, es recomendable llamar al casero para la mediación. 

Cualquier cosa menos terminar como en "Reservoir Dogs". Permitido bailar, pero prohibido tocar las orejas del compañero de piso. 

Al comenzar el alquiler hay que aclarar cómo se van a pagar la luz y el gas