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Endesa - Luz, gas, personas

Experimentos con niños para entender la electricidad estática

Publicado el 8 Enero 2019

La forma más exitosa de aprender es jugando. Te proponemos cuatro experimentos para que grandes y pequeños se adentren en el método científico y disfruten con la Física.

1. El globo que quería volar

Infla un globo, átalo y frótalo varias veces sobre un trozo de fieltro o un jersey de lana.

Acércalo al techo y ¡magia! El globo se queda “pegado” al techo. Es una manera de mostrar a los más pequeños el poder de la electricidad estática.

2. Pelos locos

Para este truco necesitaremos de nuevo un globo. Vuelve a frotarlo contra un trozo de fieltro o algún tejido de lana y a continuación pásatelo por el pelo… ¡Verás cómo tus cabellos cobran vida!

Es otro ejemplo de electricidad estática que sorprenderá a los pequeños aprendices.

3. Caos en la cocina

En el caso de que no encuentres ni un solo globo, quizá tengas en tu despensa un tarro de vidrio transparente, una cucharilla de plástico, un poco de sal y algo de pimienta.

Mezcla sal y pimienta en el interior del tarro y prepárate para separarlos gracias a la electricidad estática.

Es muy fácil: coge la cucharilla de plástico, frótala contra la ropa o el pelo y presta atención a lo que ocurre en la cuchara. Si te fijas, tanto la sal como la pimienta se van a ver atraídas por la cucharilla, que está cargada de energía, pero solo la pimienta se quedará “pegada”.

4. ¡La serpiente está viva!

Este experimento es más divertido pero requiere de un ingrediente que tal vez no tengamos en casa (pero que es fácil de encontrar en cualquier papelería): papel crepé, también llamado papel de china. Aparte de esto, lápices o rotuladores, unas tijeras, una regla de plástico y una prenda de lana.

Dibuja sobre el papel una serpiente y recórtala. Después, frota la regla contra la prenda de lana para crear una carga eléctrica. La regla atraerá el papel de la serpiente que, como es muy ligero, se alzará de la mesa.

Pero ¿por qué ocurren estas cosas?

  • Para los mayores: la materia está hecha de átomos. Y los átomos se componen de protones, neutrones y electrones. Los electrones giran alrededor de un núcleo formado por protones y neutrones. Si acercamos dos materiales, los electrones suelen saltar de uno a otro. Hay materiales que al perder los electrones se quedan con carga positiva (el pelo, la lana o el vidrio) y materiales que se quedan con carga negativa (el globo, el papel celofán, las botellas de refresco). Los materiales que tengan carga contraria se atraerán, mientras que los que tengan la misma carga, se repelerán. ¿En qué se diferencia este proceso de la electricidad que ilumina nuestras bombillas? En que el flujo de electrones que se ha establecido no es constante, ya que la transferencia de electrones se produce solo mientras hay fricción. En cambio, la electricidad de nuestras bombillas depende de un flujo de electrones constante que se sirve de diferentes materiales conductores.
  • Para los pequeños: debemos transmitirles, de forma sencilla, que los electrones son invisibles y saltan de un material a otro. Los opuestos se atraen: carga positiva con carga negativa. Y los semejantes se repelen. La carga depende del material con el que estén hechos los objetos que usemos en cada experimento.

Un truco extra: ¿son patatas o son pilas?

Para este experimento final dejamos a un lado la electricidad estática.

¿Sabías que las patatas pueden generar electricidad? Puedes hacerlo en tu casa. Solo necesitas:

  • Un tablero de madera o un cartón firme.
  • Un cable
  • Un interruptor.
  • Un casquillo para bombilla.
  • Una bombilla.
  • Cinta aislante.
  • Unas tijeras fuertes o alicates (para cortar el cable).
  • Un par de electrodos de distinto material (puedes usar dos tipos de monedas, cualquier moneda de céntimo y cualquier moneda de uno o dos euros).
  • Cuatro o cinco patatas

Monta un circuito simple con las patatas. Si colocas las patatas en serie, aumentas el voltaje. Si las colocas en paralelo, aumentas la corriente.

Usa las monedas como electrodos (coloca una de cada material en cada patata). Al encender el interruptor… ¡verás como la bombilla se enciende!

¿Por qué las patatas generan electricidad?

En realidad las patatas no generan electricidad. No son ni una pila ni un acumulador. La energía está ahí, no es un espejismo, y por eso la bombilla se enciende. Pero la electricidad se produce por una reacción de reducción-oxidación.

En realidad la patata es un electrolito. Si tenemos un electrodo de cobre (la moneda) y otro de cinc (el ácido ascórbico que contiene la patata) en un electrolito, se desencadena la reacción de reducción-oxidación. Ten en cuenta que la reacción durará lo que dure la solución de electrólito.

La energía te rodea y, si sabes utilizarla, puedes iluminar bombillas con la sola ayuda de unas pocas patatas