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Endesa - Luz, gas, personas

Desmontando 10 mitos frecuentes sobre la electricidad

Publicado el 21 marzo 2019

Nos rodea, la usamos constantemente y, aun así, seguimos creyéndonos muchos de los mitos acerca de ella. Hablamos de la electricidad, la energía que domina buena parte de tu vida y sobre la que te han contado algunas mentiras.

Mito nº1: las pilas guardan electricidad dentro

Son muchos los que creen, y dicen, que las pilas guardan en su interior carga eléctrica o electrones.

Realidad. Lo que encontraremos si abrimos una pila es un líquido químico, algo parecido a una sopa. Se llama electrolito y se conserva entre dos electrodos: el positivo y el negativo. Al introducir las pilas en un aparato, el electrolito se transforma en iones y los electrones se descargan desde el electrodo positivo.

Conclusión: en el interior de una pila no hay electricidad sino todo lo necesario para que, llegado el momento, la energía eléctrica fluya.

Mito nº2: la corriente eléctrica depende de lo fino que sea el cable

Hay quien piensa que cuanto más delgado es un cable, más corriente eléctrica pasa por él, ya que se enfrenta a una menor resistencia. O al revés: hay quien considera que un cable muy grueso transporta más corriente porque al ser más grande, “cabe” más.

Realidad. Simplemente los cables no funcionan así. Para poder comprenderlo, tomemos como ejemplo un río. En las zonas más anchas, el agua está más calmada. En los tramos estrechos, el agua discurre velozmente. Pero la cantidad de litros que van hacia la mar siempre es la misma.

Mito nº3: la electricidad tiene cero masa y cero peso

Aunque los términos “intuitivo” y “sentido común” están muy de moda, no siempre podemos dejarnos guiar por nuestra primera impresión. Si preguntas a alguien cuánto pesa la electricidad, lo más probable es que te diga que nada.

Realidad. Que no podamos verla no significa que la electricidad no tenga ni masa ni peso. El movimiento de electrones tiene masa y peso, aunque estos sean casi invisibles para nuestra vista.

Mito nº4: las descargas de bajo voltaje no son peligrosas

Todo el mundo tiene claro que un alto voltaje implica peligro mortal, tal y como vemos a menudo en las películas. Para compensar, muchos creen que el bajo voltaje supone poco más que un calambre.

Realidad. Al igual que un choque de alto voltaje, uno de bajo voltaje puede ser peligrosos y causar incluso la muerte en algunos casos.

Mito nº5: los objetos de goma y madera son los mejores aislantes

Realidad. Es cierto que ambos materiales son buenos aislantes, pero no son suficientes para prevenir un accidente. En la mayoría de las ocasiones, los objetos rara vez son de pura goma. Por ejemplo, cuando usamos unos zapatos o unos guantes, además de la goma se incluyen otros aditivos que proporcionan resistencia y durabilidad.

El grosor y tamaño de un cable no tiene nada que ver con la cantidad de electricidad que circula por su interior.

Mito nº6: un generador eléctrico crea electricidad

Parece una pura consecuencia del lenguaje: si se llama generador, será porque genera electricidad, ¿verdad?

Realidad. Por increíble que nos parezca, los generadores no crean la electricidad por sí mismos. Tan solo se limitan a transformarla: la energía mecánica se transforma en energía eléctrica, provocando que los electrones de los cables y los circuitos fluyan.

Mito nº7: la electricidad viaja a la velocidad de la luz

Otra aparente perogrullada que resulta no ser cierta. Si es luz, tendrá que ir a la velocidad de la luz, ¿no?

Realidad. La velocidad de la electricidad depende del medio en el que viaje. En el interior de un cable las resistencias son numerosas. Aunque las ondas electromagnéticas, cuando van por el conductor adecuado, viajan a velocidades cercanas a la de la luz (entre el 50% y el 99%), los electrones son mucho más lentos.

Mito nº8: un aparato apagado no consume electricidad

Por fortuna cada vez menos gente se cree este mito, ya que el consumo en stand-by o consumo fantasma empieza a ser conocido en todos los hogares.

Realidad. Aunque esté apagado, puede seguir enchufado (o peor: con un piloto rojo encendido). A esto se le llama consumo en stand-by o consumo fantasma. En algunos casos hay aparatos que consumen prácticamente lo mismo encendidos y en stand-by. Por ejemplo: cargadores de móvil, televisiones, microondas, cafeteras, decodificadores TV satélite...

Un cargador de móvil o una tele consume prácticamente lo mismo cuando está encendido y cuando está en stand-by.

Mito nº9: dejar el ordenador encendido es más barato que apagarlo y volverlo a encender

Un clásico debate: ¿lo apago cada vez que me ausento o merece la pena dejarlo siempre encendido? Traemos la respuesta.

Realidad. Todo depende del tiempo vayas a tardar en volver a usarlo. Si el intervalo de tiempo es inferior a 20 minutos, te conviene dejarlo encendido. Por encima de esa cifra, vete pensando en apagarlo y volverlo a encender a tu regreso.

Mito nº10: la electricidad estática es diferente de la “normal”

Realidad. Tan solo existe una diferencia entre la electricidad que corre por los enchufes de casa y los pequeños calambres que sentimos cuando nos rozamos con ciertas personas u objetos: la electricidad estática se da cuando dos conductores con diferentes cargas se acercan, mientras que la energía de los enchufes crea un campo de energía que se transfiere al ser conectado.

Bonus track: cambiar de compañía eléctrica es caro y complicado

Realidad. Cambiar de comercializadora de la luz no lleva ningún gasto asociado ni supone ninguna dificultad. De hecho, la empresa eléctrica debe ser la encargada de todos los trámites de este cambio: