Esta versión de no es compatible.

Los navegadores no compatibles, ademas de impedir que puedas usar todas las funcionalidades de la página, son más lentos y suponen un riego para tu seguridad

Te recomendamos que actualices ahora la versión de tu navegador o que accedas con otro navegador compatible .

Ir al contenido
Hogares y Negocios
  • CAT
  • EN
  • ES

Endesa - Luz, gas, personas

Qué es el factor de simultaneidad y cómo calcularlo

Publicado el 24 junio 2019

Si enciendes todos los electrodomésticos de tu casa, pones a prueba tu potencia eléctrica. Este es el significado del factor de simultaneidad y por eso te importa: porque de él depende que puedas hacer tu rutina sin que salte la luz.

La potencia eléctrica de tu casa es algo que te importa. Si no lo tienes claro, aquí tienes dos argumentos de peso:

  • 1. Te importa porque te cuesta dinero: aproximadamente la mitad de tu factura. Es un coste fijo que vas a pagar todos los meses y que será más alto cuanto más alta sea tu potencia contratada.
  • 2. Te importa porque te facilita la vida: a más potencia, más electrodomésticos puedes encender al mismo tiempo. Si te quedas muy corto de potencia tu rutina se puede complicar hasta el punto de que, por ejemplo, salta la luz si pones la lavadora mientras pasas el aspirador.

En el equilibrio está la virtud: necesitas una potencia eléctrica que te permita hacer tu vida pagando lo menos posible.

¿Qué es el factor de simultaneidad?

El factor de simultaneidad es una fórmula más sencilla de lo que parece. Tienes que coger estos dos elementos:

  • 1. La potencia máxima que soporta tu instalación eléctrica.
  • 2. La suma de las potencias que necesitan todos los aparatos conectados a tu instalación eléctrica.

El factor de simultaneidad es el resultado de dividir lo primero entre lo segundo.

  • 1. La potencia máxima de tu casa figura en tu boletín eléctrico o Certificado de Instalación Eléctrica (C.I.E.). No puedes contratar una potencia mayor a no ser que llames a un especialista para que inspeccione tu instalación y emita un nuevo boletín eléctrico que certifique que es seguro subir la potencia máxima (este trámite puede implicar sustituir el cableado o incluso el cuadro eléctrico de tu casa).
  • 2. La suma de las potencias de tus aparatos es el cálculo de los kW que necesitan tu lavadora, tu microondas, tu campana extractora, tu televisor, tu ordenador, tu secador de pelo, tu lavaplatos, tu vitrocerámica… Absolutamente todo lo que requiere de electricidad para funcionar.

El factor de simultaneidad sirve para descubrir cuánta potencia eléctrica vas a necesitar en tu vivienda.

¿Por qué te importa el factor de simultaneidad?

Si estás pensando que estos términos tan técnicos no te interesan, te equivocas. En realidad, el factor de simultaneidad de tu casa te importa sobre todo a ti. Al vecino seguro que le da igual que no puedas poner el horno y el lavavajillas a la vez.

Al calcular el factor de simultaneidad se tiene en cuenta un aspecto muy importante: nunca va a pasar que todos los aparatos de tu casa se pongan a funcionar a la vez. Algunos lo harán, otros no. Por ejemplo: es razonable que frigorífico, televisor y lavadora tengan que trabajar al mismo tiempo; no lo es que aire acondicionado y calefacción eléctrica deban hacerlo.

Para corregir esto, existe el coeficiente de simultaneidad. Supone ajustar el factor de simultaneidad según la experiencia, manejando varias informaciones:

  • Uso de la instalación en el pasado.
  • Referencias de instalaciones similares.
  • Indicaciones legales.

¿Cómo calcular el factor de simultaneidad?

Pongámonos prácticos: ¿cómo se aplica todo esto a tu caso concreto?

Lo que necesitas es calcular tu potencia máxima simultánea, es decir, el máximo de potencia que vas a necesitar de tu instalación eléctrica en circunstancias normales.

Estos son los pasos a seguir:

1. Suma la potencia que necesitan tus electrodomésticos: este dato viene en el folleto de instrucciones y, habitualmente, también en una pegatina con especificaciones técnicas que va adherida a algún lugar del aparato.

Si no quieres ser exhaustivo, no pasa nada. Céntrate en los electrodomésticos principales. La potencia contratada se expresa en tu factura y en tu contrato en kW. Es probable que en las especificaciones de algunos aparatos la encuentres en W. Para pasar de W a kW solo tienes que dividir entre 1.000.

Para hacerte una idea y ver que no vas desencaminado, esta suele ser la potencia que exigen los siguientes electrodomésticos. Ten en cuenta que estas cifras son muy aproximadas y varían bastante según la antigüedad y la eficiencia energética del electrodoméstico:

  • Televisor: 100-400 W (0,1-0,4 kW)
  • Aire acondicionado: 900-2.000 W (0,9-2 kW)
  • Microondas: 900-1.500 W (0,9-1,5 kW)
  • Frigorífico: 200-400 W (0,2-0,4 kW)
  • Horno: 1.200-3.000 W (1,2-3 kW)
  • Bombilla incandescente: 30-80 W (0,03-0,08 kW)
  • Bombilla LED: 3-12 W (0,003-0,012 kW)

2. Corrige el resultado con tu propio coeficiente de simultaneidad: tienes que rebajar el resultado basándote en tu uso cotidiano, que conoces mejor que nadie. Te damos algunos consejos básicos:

En la suma no pueden convivir aire acondicionado y calefacción eléctrica: elimina del resultado final el elemento que requiera menos potencia.

Multiplica por 0,66 el resultado que te den todas las bombillas juntas: es un coeficiente de simultaneidad comúnmente usado para la iluminación doméstica.

Tu rutina manda: ¿vas a necesitar usar el aspirador al mismo tiempo que la lavadora? ¿Eres de los que ponen a lavar los platos al mismo tiempo que enciende el horno? Tú eres quien decide lo que quieres y no quieres asumir.

3. Compara el resultado corregido con tu potencia contratada: lo ideal es que el resultado que obtengas se quede cerca de tu potencia contratada (kW). Si te quedas muy lejos de tu potencia contratada, significa que te estás pasando de potencia y podrías ahorrar bastante en tu factura:

Otros usos del factor de simultaneidad

El factor de simultaneidad es también muy usado por arquitectos, ingenieros, promotores e instaladores eléctricos. Lo utilizan para calcular la electrificación de un edificio y el boletín eléctrico (CIE) correspondiente a cada vivienda, local y garaje.

Existen tres calificaciones de potencia: alta, media y baja. En el alta la potencia es mayor, porque se entiende que tendrá más consumidores eléctricos en funcionamiento y de manera simultánea. En el caso del bajo, es al revés, menos consumidores eléctricos. En función de estos rangos y otras variables, como el factor de simultaneidad, el promotor y el instalador eléctrico elaboran los CIE individuales, pero también el CIE global de toda la edificación, para pedir la potencia necesaria a la empresa distribuidora.

El coche eléctrico y el factor de simultaneidad

A día de hoy asistimos a un prolífico intercambio de noticias y opiniones sobre el coche eléctrico. Una de las principales preocupaciones de los conductores cómo recargar un coche eléctrico, en especial en aparcamientos privados, ya que entienden que sus instalaciones no están preparadas para cargar varios coches de manera simultánea.

Hay que señalar al respecto que la velocidad de carga de los coches determina la potencia y el tiempo necesarios. Es decir, habrá sistemas y baterías preparadas para cargar un vehículo en un par de horas, haciendo uso de una potencia muy elevada. Lógicamente, si son varios los vehículos los que coinciden cargando en el garaje en ese momento, es probable que salte el ICP. Si no cargan simultáneamente, no sería un problema.

De la misma manera, si el periodo de carga se prolonga en el tiempo, la potencia requerida será inferior, con lo que la carga simultánea de varios coches eléctricos tampoco supondría un problema.

Por tanto, la optimización de baterías y sistemas de carga será clave para no tener que revisar, entre otras cuestiones, el factor de simultaneidad, que modificará la potencia contratada con la empresa comercializadora o provocará que se tengan que cambiarse las instalaciones en aparcamientos o viviendas. Es posible que en un futuro, administraciones, distribuidoras, constructores e instaladores tengan que modificar sus procesos de cara a nuevos proyectos teniendo en cuenta la figura del coche eléctrico y el factor de simultaneidad.

El factor de simultaneidad juega un papel crucial en la construcción de viviendas, así como en el futuro del coche eléctrico en nuestras ciudades.