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Endesa - Luz, gas, personas

¿Qué es un maxímetro y para qué sirve?

Publicado el 6 Julio 2018
¿Qué es un maxímetro y para qué sirve?

Cuando a una instalación eléctrica le exiges una potencia por encima de sus límites, salta el automático y te quedas sin luz. Esto no ocurre allí donde hay un maxímetro, el dispositivo que permite pasarse de potencia. ¿Por qué existe esta excepción?

En la mayoría de hogares e instalaciones eléctricas, el jefe del cuadro eléctrico es el ICP. El interruptor de control de potencia (ICP) no es muy listo, pero sabe lo que hace: si te pasas de potencia (o si detecta algún cortocircuito) te corta la luz.

Cuando esto ocurre (cuando saltan los plomos, tal y como se decía antiguamente), no es ningún drama. Rearmar el contador para volver a tener luz es una operación rápida y sencilla.

Pero ¿por qué te ha hecho eso el ICP? Fundamentalmente por tu propia seguridad. Tu casa tiene una potencia contratada que marca el límite de kW que se le pueden exigir al mismo tiempo. Por eso si enciendes más y más electrodomésticos (lavadora + horno eléctrico + aire acondicionado + aspirador…) se van sumando kW y llega un momento en que el ICP salta.

Si tienes problemas con ese límite de kW (porque crees que es muy alto o muy bajo), debes revisar si tu potencia contratada es la adecuada para tu vivienda.

Pero en algunas instalaciones eléctricas no hay ICP. En su lugar está el maxímetro, un dispositivo que permite pasarse de potencia.

El maxímetro permite superar el límite de potencia eléctrica sin que se corte la luz

¿Cómo funciona un maxímetro?

En una instalación con maxímetro se puede pedir más potencia de la que hay contratada. Te pasas del límite pero la luz no se corta.

El maxímetro funciona de la siguiente manera: toma nota de la potencia que se va demandando y lo va haciendo en bloques de 15 minutos. Para cada uno de estos bloques, calcula la potencia media que se ha requerido en este periodo de tiempo. Al final del mes, se queda con la potencia máxima que se ha pedido y la registra.

Pero aunque el suministro no se corta nunca, pasarse de potencia sí que tiene consecuencias en la factura eléctrica.

La potencia se mide en kW y hay un precio en euros por kW. Lo habitual es que los maxímetros trabajen con la siguiente fórmula y según 3 posibles situaciones:

  • La potencia máxima es inferior al 85% de la contratada: a lo largo de todo el mes el pico de potencia no ha llegado al 85% de la potencia que figura en el contrato. En estos casos, se factura el 85% de la potencia contratada.
  • La potencia máxima está entre el 85% y el 105% de la contratada: el pico de potencia del mes está en torno al valor de la potencia contratada y, por lo tanto, se factura exactamente la potencia contratada.
  • La potencia máxima es superior al 105% de la contratada: durante el mes ha habido excesos de potencia que hay que pagar. Se aplica esta fórmula: del pico máximo de potencia se resta el 105% de la potencia contratada. El resultado es la potencia que se va a facturar.

En un hogar solo hay maxímetro si viven pacientes con determinados tratamientos médicos (respiración asistida, diálisis…)

¿Por qué existen los maxímetros?

La situación normal es la siguiente:

  • Alta tensión o potencias superiores a 15 kW: en estas instalaciones hay maxímetro.
  • Baja tensión o potencias inferiores a 15 kW: en estas instalaciones hay interruptor de control de potencia (ICP).

Esto se debe a que es en la alta tensión o en las potencias elevadas donde la propia naturaleza de la instalación (industrias, fábricas, etc.) recomienda ser flexibles con los excesos de potencia. Mientras que en baja tensión y potencias inferiores a 15 kW lo que encontramos mayoritariamente son hogares en los que prima la seguridad sobre la no-interrupción del suministro.

Sin embargo, existen excepciones a esta regla. Hay instalaciones de baja tensión o con potencias inferiores a 15 kW en los que el suministro eléctrico no puede interrumpirse nunca, ni tan siquiera durante unos pocos minutos. Por ejemplo:

  • Ascensores.
  • Hospitales, especialmente los quirófanos y unidades de cuidados intensivos.
  • Viviendas con circunstancias médicas especiales: personas que necesitan de respiración asistida, diálisis o refrigeración constante de medicamentos.
  • Equipos de ventilación forzada de garajes. 
  • Grupos de presión de suministro de agua para consumo humano y/o extinción de incendios.

Si estás en alguna de estas situaciones, te explicamos cómo solicitar que sustituyan tu ICP por un maxímetro: