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Endesa - Luz, gas, personas

Así sube y baja el precio de la electricidad

Publicado el 30 octubre 2019

El precio de la luz sale en las noticias cada vez que sube. Siempre parece que todo es fruto de una fatalidad, pero en realidad estos cambios no son arbitrarios. Ocurren por circunstancias concretas y no afectan igual a todas las personas.

Luz libre o luz regulada

Cada cierto tiempo, las subidas del precio de la luz tienen gran repercusión en todos los telediarios. Es lógico, ya que todos necesitamos electricidad para vivir. Pero ¿qué hay detrás de estas subidas y bajadas?¿Cuánto cuesta realmente la luz?

Para empezar, es muy importante entender algo que suena complicado pero es sencillo. En España existen dos mercados diferentes para la electricidad: un mercado libre y un mercado regulado.

  • Mercado libre: la luz cuesta lo que pone en el contrato que firmas. Existen muchas tarifas diferentes y muchas compañías que las ofrecen. A corto plazo, este mercado no sufre las oscilaciones de las que se hacen eco los telediarios.
  • Mercado regulado: el precio de la luz depende de la oferta y la demanda, actualizándose cada hora de cada día y sufriendo las oscilaciones que acaban siendo portada en el telediario. Solo existe una tarifa (la tarifa regulada o PVPC en sus diferentes modalidades) y solo unas eléctricas específicas (las llamadas comercializadoras de referencia) pueden ofrecerla.

Aproximadamente la mitad de los españoles está en el mercado libre y la otra mitad en el mercado regulado.

Durante 2018, el precio regulado de la electricidad experimentó los siguientes altibajos:

Cómo se calcula el precio regulado: la demanda

Desde abril de 2014, los consumidores con una potencia contratada inferior a 10 kW empezaron a pagar cada kWh de consumo eléctrico según un sistema que tiene en cuenta la oferta y la demanda.

Desde el punto de vista de la demanda, cuando más electricidad se necesita, más cara resulta. Cuando menos luz se demanda, más barata sale.

Los contadores digitales registran el consumo y las comercializadoras de referencia facturan cada hora de consumo al precio que tenía el kWh en ese momento. Lo habitual es que salga barato gastar electricidad de madrugada y que salga caro hacerlo cuando todo el mundo lo está haciendo (por ejemplo: a la hora de la cena). Esta es la importancia de la demanda.

"En este gráfico se compara la producción de energía en GWh (un millón de kWh) por el precio que se paga por cada GWh en el mercado regulado ("Pool eléctrico"):"

 

Cómo se calcula el precio regulado: la oferta

Pero no todo es demanda. La oferta de energía tiene un peso muy importante.

Como hemos dicho, las variaciones de precio en el mercado regulado se producen por diferencias entre oferta y demanda.

En la oferta hay que tener en cuenta todas las maneras que existen para generar electricidad. No todas cuestan lo mismo:

  • La más barata es la que se genera por energías renovables como solar, eólica y la hidráulica. También es bajo el precio de la energía nuclear, pero en España, a diferencia de otros países de nuestro entorno como Francia, no consigue cubrir todas las necesidades energéticas.  
  •  Las energías térmica (carbón), de cogeneración o de ciclo combinado, en la que el combustible principal es el gas, suelen salir más caras.

Las principales fuentes renovables en España (hidráulica, eólica) dependen de factores externos incontrolables. Que llueva lo suficiente es esencial para producir energía hidráulica. Que sople viento lo es para la eólica.

Con esta premisa, el precio se determina como una mezcla (el llamado "mix energético") de las distintas fuentes de energía, de más barata a más cara. Primero entran las energías más económicas (renovables, nuclear) y después las fuentes de generación más caras (térmica, ciclos combinados). Así hasta que se cubre toda la demanda de energía.

De la interacción entre oferta y demanda dependen los precios variables del mercado regulado de la electricidad.  

Qué ha ocurrido cuando sube la luz

El precio de la luz sube cuando ocurre cualquiera de estas tres cosas:

  • A) Hay una menor oferta de energía barata.
  • B) Hay una mayor demanda porque la gente está consumiendo más.
  • C) A + B

El resultado es que hay horas del día en los que la energía es más cara y también momentos del año en los que la tendencia más clara es la subida.

En el lado de la demanda, a lo largo del día existen dos momentos de mayor consumo eléctrico. En invierno, el primer grupo de horas punta, suele producirse entre las 11.00 y las 13.00 horas cuando confluye una mayor actividad en empresas, comercios y hogares (tareas diarias, preparación de la comida). El segundo, con precios generalmente más elevados en invierno, ocurre entre las 19.00 y las 21:00 horas. En este caso confluye actividad comercial y regreso a los hogares con un mayor consumo eléctrico por tareas rutinarias o de ocio. La gran diferencia es que en verano el mayor consumo energético por climatización (aire acondicionado) y hábitos empresariales distintos en muchos negocios (jornada continua) hace que el momento punta principal se concentre en las horas centrales del día.

Este patrón diario puede incrementarse por determinadas circunstancias. La principal es por aspectos climáticos. El frío o calor extremo, que dispara el uso de sistemas de climatización, eleva el consumo de electricidad. También hay días de incremento de consumo por más actividad, como ocurre en Navidad debido al comercio.

Pero también interviene la oferta. Si se produce menos electricidad barata de origen renovable y se tiene que usar de origen térmico o de ciclo combinado, el precio de la energía sube. También lo hace si se eleva el precio de combustibles como el carbón (energía térmica) o el gas (centrales de ciclo combinado).

Todo esto lleva a que en los momentos de mayor demanda de energía (olas de frío en invierno y en menor medida, de calor en verano) y menor producción de energías renovables por ausencia de viento, se suelan alcanzar los precios de energía más elevados.

Las subidas del precio de la luz en el mercado regulado se relacionan con menor producción de energías renovables (por ausencia de viento o lluvia) y con un aumento del consumo (por olas de frío o calor). 

Qué ha ocurrido cuando baja la luz

No siempre la luz sube. Hay muchas circunstancias positivas que hacen que el precio de la energía pueda bajar. Además de la existencia de horas valle, hay circunstancias que presionan los precios a la baja.

El clima vuelve a ser la causa principal. El mal tiempo meteorológico con fuerte viento puede llevar a que se cubra la demanda de energía con fuentes eólicas de menor precio. En el lado de la oferta, la bajada de los precios de combustibles también tiene una incidencia positiva al reducir el precio de las fuentes de energía de precio más elevado (térmicas, ciclo combinado).

En el lado de la demanda, una temperatura más moderada conlleva que descienda el consumo de energía para climatización (tanto calefacción como el aire acondicionado). También en fines de semana, con menos actividad empresarial, la demanda de energía es inferior a los días de diario.

Por todo esto, en determinados momentos de otoño o primavera (cuando las temperaturas no son ni muy bajas o altas) y hay más episodios de lluvia o viento, el precio de la luz suele ser el más bajo del año.

En definitiva, el precio de la luz no sube o baja de forma arbitraria. La hora del día, el momento del año, el precio de los combustibles y el clima son las variables por las que el precio de la luz pueda subir o bajar.

Las bajadas del precio de la luz en el mercado regulado se relacionan con temporadas de vendavales o lluvia intensa y unas temperaturas moderadas que hacen que no se consuma mucha energía.