Esta versión de no es compatible.

Los navegadores no compatibles, ademas de impedir que puedas usar todas las funcionalidades de la página, son más lentos y suponen un riego para tu seguridad

Te recomendamos que actualices ahora la versión de tu navegador o que accedas con otro navegador compatible .

Ir al contenido
Hogares y Negocios
  • CAT
  • EN
  • ES

Endesa - Luz, gas, personas

Cómo regular tu calefacción eléctrica para vivir sin frío ni sustos

Publicado el 19 noviembre 2019

Si tienes calefacción eléctrica en casa, necesitas seguir una serie de recomendaciones para conseguir un uso rentable y eficiente. Así evitarás sustos en tus facturas y no necesitarás enrollarte en mantas.

Cuando llega el frío resucita el viejo debate: ¿es mejor una calefacción eléctrica o una de gas? Si eres de los que ya se han comprometido con la solución eléctrica, este debate no es tu prioridad. Tú en lo que estás pensando es en cómo sacarle partido a la calefacción que tienes ya instalada.

Cómo garantizar un clima saludable en tu hogar

Antes de entrar de lleno en la manera de regular tu calefacción eléctrica, debes seguir tres consejos generales que van a cuidar de tu bolsillo y de tu salud:

  • 1. Temperatura: ni tu salud ni tu bolsillo van a agradecer que pongas la calefacción demasiado fuerte. En pleno invierno lo que te conviene es ir relativamente abrigado en casa, para así poder vivir a gusto con una temperatura que no supere los 21ºC. Además, en los dormitorios es posible (y aconsejable) quedarse en unos 18ºC, una temperatura idónea para pasar la noche y también para cuando no hay nadie en casa durante algunas horas (si, en cambio, no va a haber nadie en casa durante varios días, lo que te conviene es apagar tu casa para que deje de gastar.
  • 2. Radiadores: es fundamental elegir el mejor tipo de radiador para tus circunstancias. Escojas el que escojas, nunca los cubras con ropa húmeda. Aunque te parezca cómodo poder secar así tus prendas, lo que haces es penalizar el rendimiento de la calefacción y aumentar el consumo que se te cobrará en tu factura.
  • 3. Ventilación y aislamiento: incluso en los días más fríos es obligatorio ventilar tu casa. Todos los días, 10 minutos. Es esencial para evitar la acumulación de gases y humedades. Cuando ventiles, apaga la calefacción. Si tienes persianas, bájalas por las noches y mantenlas totalmente levantadas por el día (aprovecharás el calor que entra con los rayos del sol).

Tu casa no necesita estar a más de 21 grados durante el invierno. Y en los dormitorios puedes dejarlo en 18 grados.

Así se regula tu calefacción eléctrica

La importancia de gastar solo lo que necesitas se resume en un dato convincente: cada grado centígrado extra que le pidas a tu calefacción te va a suponer un 7% más de consumo de energía. Cuanto más consumas, más pagarás en tu factura.

  • 1. Dónde colocar los radiadores: respuesta rápida y sencilla. Lo mejor que puedes hacer es situarlos debajo de las ventanas. De esta forma se favorecerá una mejor distribución del aire caliente. Debes garantizar que los radiadores están libres de obstáculos, sin muebles ni cortinas largas que estorben.
  • 2. Cómo regularlos por horas: debes aplicar el sentido común. Parece fácil, pero la realidad es que muchos hogares ignoran una regla básica: tu calefacción debe funcionar sobre todo cuando estás en casa. Si vas a salir en pocos minutos, si no vas a estar durante algunas horas (o días), si vas a estar durmiendo bajo un edredón… no es necesario mantener 21 grados.

Afortunadamente, en el mercado existen tarifas de luz que te van a ayudar a ahorrar en tu calefacción eléctrica. Son tarifas que se adaptan a tu consumo. Ponte en las siguientes situaciones:

  • 1. Pasas poco tiempo en casa y la mayoría del calor que necesitas es siempre durante 2 horas consecutivas al anochecer, mientras estás preparando la cena.
  • 2. El grueso de tu consumo de calefacción es en domingo, cuando te gusta quedarte en casa todo el día.
  • 3. No tienes unos hábitos fijos y cada semana vas cambiando, aunque como en cualquier hogar hay 50 horas al mes en las que gastas más calefacción que en el resto.

Para todos estos supuestos, existe una tarifa eléctrica que te ofrece horas de consumo gratuitas. Gastes lo que gastes en esas horas, no pagarás nada. Si te interesa saber más, pulsa en el siguiente botón: