Esta versión de no es compatible.

Los navegadores no compatibles, ademas de impedir que puedas usar todas las funcionalidades de la página, son más lentos y suponen un riego para tu seguridad

Te recomendamos que actualices ahora la versión de tu navegador o que accedas con otro navegador compatible .

Ir al contenido
Hogares y Negocios
  • CAT
  • EN
  • ES

Endesa - Luz, gas, personas

Cómo se genera la energía eléctrica

Comprende de manera rápida y sencilla cómo se produce la electricidad. Su origen y su viaje hasta el interior de tu casa para hacer funcionar la vida tal y como la conocemos.

Pones tu dedo sobre el interruptor y empiezan a ocurrir cosas. Luces que te permiten ver. Calor para que cocines y no pases frío. Toda una colección de artilugios electrónicos funcionando. Como por arte de magia, tu casa y tu vida se alimentan de kilovatios. ¿Dónde está el truco?

Te explicamos de manera sencilla dónde nace la electricidad y cómo llega hasta ti, sea cual sea su origen.

Qué es la electricidad

Todos la usan, pero ¿quién sabe definirla?

La electricidad es la energía generada por el movimiento de electrones positivos y negativos en el interior de materiales conductores.

Los opuestos se atraen. Las cargas positivas y negativas se unen creando dos tipos de energía: la electricidad estática (generada por fricción) y la electricidad dinámica (concebida por corriente).

De dónde viene la electricidad

El viaje que realiza la energía eléctrica hasta llegar a tu enchufe es largo pero muy rápido. No es magia ni ciencia infusa, es un proceso paso a paso que explica muchas de las dudas que pueden surgir en torno al sector eléctrico:

  • Generación: la electricidad se produce en centrales capaces de obtener energía eléctrica a partir de energías primarias. Estas energías primarias pueden ser renovables (el viento, la radiación solar, las mareas...) o no-renovables (el carbón, el gas natural, el petróleo...). Las empresas que son propietarias (totalmente o en parte) de las diferentes centrales venden la energía generada a las compañías comercializadoras.  
  • Transmisión: una vez tratada la energía y convertida en electricidad, se envía por vías elevadas (torres de sustentación) o subterráneas desde las centrales hasta las subestaciones. Allí los transformadores se encargan de garantizar una tensión eléctrica adecuada. Las subestaciones suelen estar al aire libre cerca de las centrales y/o en la periferia de las ciudades, aunque si no son de gran tamaño también pueden estar en la misma ciudad, dentro de un edificio. 
  • Distribución: desde las subestaciones la electricidad se envía a los hogares de la zona más próxima. Como consumidor, tú no puedes elegir cuál es tu empresa distribuidora, ya que según la zona en que vivas te tocará una u otra. Esta empresa es la responsable de que la electricidad llegue correctamente a tu vivienda y se ocupa de solucionar las averías. También es propietaria de tu contador de la luz, y envía las lecturas del mismo a tu empresa comercializadora.
  • Comercialización: lo que siempre puedes elegir es tu empresa comercializadora. Es la que te envía las facturas, ya que es quien compra la energía a las empresas de generación y te la vende a ti. Las comercializadoras son las que sacan diversas tarifas y ofertas, aunque en España existe un mercado libre (pagas según las condiciones de tu contrato, como para tu tarifa de móvil) y un mercado regulado (pagas lo que se establece mediante un sistema diseñado por el Gobierno).  

La empresa que hace que la luz llegue hasta tu casa no es la misma que te cobra las facturas.

Tipos de central eléctrica

Como ya hemos dicho, para generar electricidad necesitamos que la energía contenida en las materias primarias sea liberada. ¿Cómo hacemos esto? Depende totalmente del tipo de central eléctrica del que estemos hablando: 

  • Centrales termoeléctricas de ciclo convencional (carbón, gasóleo y gas natural): se quema carbón, gas natural o gasóleo. Al quemarse, elevan la temperatura de un depósito de agua. Este agua se transforma en vapor que mueve una turbina. Será este movimiento el que genere electricidad por medio de un alternador que transforma energía mecánica en eléctrica. Finalmente, el vapor va a un condensador para volver a convertirse en agua y empezar de nuevo el ciclo.    
  • Centrales termoeléctricas de ciclo combinado (carbón, gasóleo y gas natural): funcionan de manera parecida a las de ciclo convencional. Como estas, tienen una turbina que se mueve con el vapor del agua calentada. Pero además cuentan con otra turbina diferente que se mueve con aire cogido de la atmósfera y calentado mediante combustibles fósiles. Sus grandes ventajas respecto a las de ciclo convencional es que son más eficientes, más flexibles (pueden trabajar a plena carga o "a medio gas" según las necesidades) y más ecológicas (menores emisiones a la atmósfera).  
  • Centrales nucleares: el calor liberado por la fisión nuclear en un reactor calienta grandes cantidades de agua a alta presión. El vapor liberado produce electricidad al pasar por una turbina conectada a un generador. El combustible que utilizan es habitualmente uranio. 
  • Centrales geotérmicas: el sistema es similar a las anteriores (se calienta agua para que emita vapor que mueva una turbina) pero en este caso se aprovecha el calor natural del interior de la tierra a través de canalizaciones en el subsuelo. 
  • Centrales de biomasa: en este caso, el calor se genera tras quemar materia orgánica, ya sean vegetales o todo tipo de residuos (animales, industriales, agrícolas y urbanos). 
  • Centrales hidroeléctricas: no necesitan calor, ya que este tipo de centrales son la evolución de los antiguos molinos. Lo que hacen es utilizar un salto de agua importante para mover una turbina hidráulica. Se suelen construir en presas y embalses.
  • Parques eólicos: aquí es el viento el que mueve una turbina de la que se obtendrá la energía eléctrica.  
  • Centrales solares: hay de dos tipos. Las termosolares lo que hacen es usar el calor del sol para calentar agua y utilizar el vapor generado para mover una turbina. Las fotovoltaicas lo que hacen es transformar directamente la energía solar en electricidad, gracias a las células fotovoltaicas.  
  • Centrales mareomotrices: los movimientos de agua producidos por las subidas y bajadas de las mareas accionan una turbina que mediante un generador producirá electricidad.  
  • Centrales undimotrices: similar a lo anterior, pero usando el oleaje en lugar de las mareas.

La gran diferencia entre renovable y no-renovable depende de la energía primaria que se está usando para generar electricidad. ¿Hay que reponer dicho "combustible" o no es necesario porque la naturaleza te lo ofrece gratis?

Actualmente las centrales más extendidas son no-renovables, ya que utilizan energías primarias que hay que extraer de la tierra (carbón, gas natural, uranio...). Pero el futuro se perfila mucho más renovable.

La electricidad es renovable si no hace falta reponer el combustible que se usa para generarla.

¿Cómo se produce la energía eólica?

No es fácil de explicar con pocas palabras, pero lo vamos a intentar: la fuerza que ejerce el viento sobre los molinos de tres hélices crea una energía mecánica que se transfiere a una serie de alambres de cobre, donde se genera, ahora sí, la energía eléctrica.

Y más concretamente, quienes transforman el viento en energía son los llamados aerogeneradores o turbinas eólicas, al articular en su interior un generador eléctrico con sus sistemas de control y de conexión a la red.

España, junto a Dinamarca y Holanda, es uno de los países con mayor tasa de generación eólica.

Aunque, pensándolo bien, tal vez hemos ido demasiado rápido y nos hemos saltado una pregunta clave: ¿de dónde sale el viento?

Es algo tan común que ni tan siquiera nos cuestionamos cómo se genera. Su origen está en los efectos que el Sol tiene sobre nuestro mundo. Entre el 1% y el 2% de la radiación solar que absorbe el planeta termina convertida en viento. Esto es debido a que la corteza terrestre transfiere una mayor cantidad de energía solar al aire, haciendo que este se caliente, se vuelva menos denso y se expanda. Al mismo tiempo, el aire más frío y pesado -que proviene de mares, ríos y océanos- se pone en movimiento para ocupar el lugar dejado por el aire caliente.

El viento no es otra cosa que el aire en movimiento. Masas de aire que se van desplazando desde zonas de alta presión atmosférica hacia otras de menor presión a través de velocidades proporcionales a las diferencias de presión entre ambas zonas (a mayor diferencia, más fuerte sopla el viento).

Para transformar la luz del sol en energía hacen falta unas láminas metálicas semiconductoras: las células fotovoltaicas.

Estas células tienen una o varia capas de un material semiconductor y están recubiertas de un vidrio transparente que deja pasar la radiación y minimiza las pérdidas de calor.

Los paneles solares que se ven en los tejados de muchas casas están formados por estas células fotovoltaicas. Aunque su instalación pueda parecer costosa, los datos dicen que la compra se amortiza, con ahorros de en torno al 30% del consumo que a largo plazo (25 años) suponen pagar entre 20.000 y 30.000€ menos. Otra de sus ventajas es que no necesitan un gran mantenimiento.

Los rayos solares están compuestos por fotones que llegan a las células fotovoltaicas de la placa, generando un campo de electricidad entre ellas y, por tanto, un circuito eléctrico. Cuanto más intensa sea la luz, mayor será el flujo de electricidad.

Las células fotovoltaicas convierten la luz solar en electricidad en forma de corriente continua y con una graduación que varía entre los 380 y los 800 voltios. Para mejorar el resultado obtenido se utiliza un inversor que trasforma esta energía en corriente alterna, que es la que utilizamos en nuestras casas.

Finalmente, esta corriente alterna pasa por un contador que la cuantifica y la suministra a la red general de electricidad.

La solar fotovoltaica será la fuente de energía eléctrica más barata del mundo.

La energía hidráulica

Un estudio de la NASA afirma que el origen de la vida podría estar en la electricidad generada de forma natural en los fondos marinos hace 4.000 millones de años. Agua y movimiento son fuente de vida y, por lo tanto, fuente de energía.

Nuestros ancestros ya lo sabían, y utilizaban la corriente del río para mover grandes molinos. La sofisticación de esos molinos tuvo como resultado las centrales hidroeléctricas. Una presa bloquea el río con un muro de hormigón, inundando la zona que rodea el recinto y creando un lago artificial. El agua retenida alberga en su interior un enorme potencial energético.

El agua es una de las fuerzas de la naturaleza más potentes y poderosas. Ese torrente puede convertirse en energía cinética (la energía de un objeto en movimiento). Utilizando la fuerza de gravedad, el agua cae hacia abajo a lo largo de una serie de grandes tubos llamados conductos de presión. De esta forma, hace girar a gran velocidad las hélices de unas turbinas.

Estos aparatos alimentan con su energía mecánica los generadores eléctricos de la central. Un transformador aumenta la potencia de la electricidad y la traspasa a la red eléctrica que acaba abasteciendo tu tele o lavadora.

La energía mareomotriz

Una variante de la energía hidráulica es la no tan conocida energía mareomotriz.

Este sistema utiliza el movimiento vertical del agua marina producido por la fuerza gravitatoria que ejercen sobre ella la Luna y el Sol. El flujo y reflujo de la marea genera energía mareomotriz.

Actualmente existen tres tipos de energía mareomotriz:

  • Presas de marea: construidas en las desembocaduras de los ríos, se parecen mucho a las presas hidroeléctricas. Aprovechan la energía potencial que surge con la diferencia de altura entre las mareas altas y las mareas bajas. Aunque generan grandes cantidades de energía, construirlas y mantenerlas cuesta mucho dinero.
  • Generador de corriente de marea: las corrientes hacen girar una sucesión de turbinas axiales, parecidas a los molinos de viento, que generan energía mecánica. Es el método más sencillo, más barato y que menos impacto provoca en la naturaleza. Al no requerir la construcción de una presa, no altera el ecosistema marino.
  • Energía mareomotriz dinámica: este método es tan solo una teoría, ya que jamás se ha aplicado. Combinaría los dos procedimientos antes mencionados. Para ello se construirían presas fuera de la costa y más adentradas en el mar creando una estructura en forma de T que, a un lado, contendría la fuerza de las mareas altas y, en el otro lado, la energía de las mareas bajas.

La energía mareomotriz proviene del movimiento de aguas provocado por el ciclo marea alta/marea baja.

La energía geotérmica

Salimos del agua y pisamos tierra firme para analizar la energía geotérmica, un sistema que usa el calor almacenado en la tierra, ya sea en rocas y/o aguas termales.

La energía calórica contenida bajo nuestros pies es gigantesca. Basta excavar unos 10 metros de profundidad para encontrar temperaturas de aproximadamente 17ºC durante todo el año, debido a la inercia térmica del suelo.

Para conseguir esa energía se utilizan unas bombas de calor geotérmicas que extraen o ceden calor a la tierra, dependiendo de si se desea caldear el ambiente, refrigerarlo o conseguir agua caliente.

Una de las técnicas más precisas es la inyección de agua líquida en la zona interior terrestre para que eleve su temperatura: el agua se convierte en vapor y regresa a la central llena de energía y preparada para ser transformada en electricidad.

La aplicación de esta energía depende de las características de cada fuente:

  • Los recursos de alta temperatura (más de 150ºC) se aprovechan para generar luz.
  • Por debajo de los 100ºC se emplean para suministrar electricidad a los sistemas de calefacción/aire acondicionado.
  • Con temperaturas muy bajas (menos de 30ºC) su uso va directamente para agua caliente.

Basta excavar unos 10 metros para encontrar temperaturas estables de 17ºC durante todo el año.