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Consejo de la semana
Cómo elegir el ventilador que más se adapta a tu casa

Ha llegado el verano y el calor hace mella en nuestros hogares y lugares de trabajo. Es más, seguro que estás delante del ordenador abanicándote con cualquier cosa. Déjala a un lado y conecta tu ventilador.
Aunque no te lo creas, los ventiladores han dejado de ser esos electrodomésticos pequeños, blancos y terriblemente ruidosos que se colocaban en mitad del salón. La industria ha experimentado una auténtica revolución y en los últimos años su diseño ha evolucionado hasta convertirse en un elemento básico de la decoración de tu casa… ¡y en la envidia de tus visitas!
Además, estos aparatos están confeccionados con materiales de gran calidad que, en la mayoría de las ocasiones, son de carácter ecológico. Ahora los ventiladores pueden ser de diferentes tipos: de techo, de sobremesa, de pie… Cada habitación, cada espacio o cada hogar es propicio para uno distinto, por eso desde Endesa queremos echarte un cable si estás pensando en elegir uno para refrescarte durante estos meses.

¿Qué espacio tienes?

¡Guarda la cartera, fiera! Antes de tirar de chequera debes medir la habitación donde vas a colocarlo porque no querrás que el ventilador ocupe la mitad del espacio, ¿no? A ver si no vas a caber tú luego… Por eso, dependiendo de si el lugar a refrescar es más grande o más pequeño, el ventilador deberá tener un diámetro superior o inferior.
Si lo que planeas es hacerte con un ventilador de techo tendrás que tener en cuenta la altura del cuarto, ya que debe ofrecer seguridad pero al mismo tiempo accesibilidad para su mantenimiento.

Adapta el ventilador al estilo de tu habitación

Piensa cómo quieres decorar la estancia o qué tipo de ventilador le vendría mejor al estilo que ya tienes definido. Hoy en día existe una completa colección de ventiladores entre los que puedes encontrar tanto modelos clásicos como más modernos que ofrezcan una visión vanguardista y de tintes frescos… en todos los sentidos de la palabra.
Tipos de ventilador

También tendrás que elegir qué tipo de ventilador quieres o cuál de ellos se adapta mejor a tus necesidades:

Ventiladores de pie. Su mayor virtud, aparte de proporcionar aire fresco, por supuesto, es ofrecer un toque decorativo a la habitación. En especial si están hechos de acero, uno de los materiales que más se están utilizando últimamente en la decoración de interiores.

Ventiladores de techo. El lugar ideal para estos ventiladores es el dormitorio o el salón. Debes tener mucho cuidado a la hora de instalarlos ya que dependiendo del material en el que estén construidos y el peso del mismo puede ser una tarea harto complicada. Por eso, lo mejor es que busques a un profesional para que lo haga por ti.

En cuanto a su funcionamiento, podrás encontrar desde esos con cuerdecitas de las que hay que tirar para que comiencen o paren su rotación, dispositivos más sofisticados que tienen la instalación en la pared y desde donde puedes establecer su velocidad y aquellos que funcionan con control remoto.

Ventiladores de sobremesa. Tal vez sean los menos usados actualmente pero si tu casa tiene un toque retro o muy moderno, esta opción será ideal para decorar tus habitaciones. Conjuntamente, podrás elegir entre múltiples posibilidades: madera, acero, colores variados... Otra de sus ventajas es que son muy manejables y perfectos para espacios pequeños como la mesa del ordenador o un despacho de pocas proporciones.

Ventiladores de torre. Por norma general, estos ventiladores son delgados y verticales. Son magníficos para ocupar esa esquina vacía en la que no sabes qué poner o para habitaciones con espacios ajustados. Además, sus aspas están protegidas por una rejilla, lo que los hace más seguros ante accidentes con niños o animales.

Cuidado con el tamaño de las aspas

Muchas veces se pasa por alto, pero para eso estamos nosotros aquí. En los ventiladores de techo debes tener mucho cuidado con el tamaño de las aspas. Su elección no solo depende de la superficie a ventilar, sino que su medida debe mantener una distancia de cómo mínimo unos 50 centímetros hasta cualquier obstáculo lateral y al menos dos metros sobre el suelo.
En este sentido, los diámetros más comunes son de 75, 106, 122 y 132 centímetros. Piensa que para una estancia de 15 metros cuadrados o más vas a necesitar un ventilador de como mínimo 106 centímetros de diámetro. Aunque, como ya podrás imaginar, también influye el número de aspas: cuantas más aspas, más brisa. Elemental, mi querido Watson.

¿Ventilador o aire acondicionado?

Los ventiladores son una buena alternativa al aire acondicionado cuando su uso es más puntual. Si piensas que no vas a utilizar el aire acondicionado de manera habitual, los ventiladores se convertirán en tus nuevos amigos. Sin embargo, si utilizas los ventiladores con asiduidad o piensas que su uso será prolongado, plantéate pasarte al aire acondicionado.

Cómo sacar el máximo provecho del aire acondicionado del coche

Abres la puerta del coche y una masa de aire caliente te golpea hasta casi tirarte de espaldas. ¡Sí! Ya ha llegado el verano y, por tanto, la época en la que pones el aire acondicionado antes que la radio. Reconócelo.
Y con el buen tiempo, ¿a quién no le apetece hacer una escapada a la playa? Y eso cuando no cogemos el coche para irnos directamente de vacaciones. En estos calurosos trayectos el aire acondicionado se vuelve tu mejor amigo. Pero ¡ojo! no solo es una comodidad, sino que es esencial para tu seguridad, ya que el calor eleva la fatiga y la sensación de cansancio, haciendo que la peligrosidad aumente.

Y es que diversos estudios estiman que si la temperatura del interior del coche llega a los 30ºC, los errores de conducción aumentan un 20%. Es decir, el calor afecta a la concentración del conductor. Por eso, un buen uso y el perfecto mantenimiento del aire acondicionado resultan indispensables para una correcta circulación.

Programa una temperatura media

Si además de aire acondicionado tu coche dispone de climatizador, lo ideal es programar una temperatura que oscile entre los 22-24ºC. Espléndida para no pasar calor y evitar resfriados. Porque… ¿no querrás ir a la playa cargado también con un saco de clínex, verdad?
Además, colocar el aire acondicionado a menos de 22ºC te supondrá un mayor gasto de combustible, el cual puede llegar a alcanzar hasta un 20%. ¡Recuerda! A menor temperatura, más gasto energético.


¿Hacia dónde pongo el aire?

Se trata de una pregunta muy frecuente. Con el calor ambiental y el bochorno del coche, muchas veces se tiende a colocar el aire acondicionado hacia el cuerpo con la intención de refrigerarnos rápidamente.
Pero en realidad no es recomendable dirigir las salidas de aire hacia el cuello o la cara. Es más, no deberías dirigirlas hacia ninguna parte del cuerpo Lo mejor es colocar las salidas hacia arriba ya que, como el aire frío es más pesado que el caliente, se mueve con más facilidad por el interior del coche. Mientras, las salidas laterales puedes orientarlas hacia las ventanillas para compensar el calor cuando el sol les enfoque de pleno.
Tampoco debes poner el ventilador a máxima potencia cuando entres en el coche después de que este haya estado varias horas al sol. Ya sabemos que esa debe de ser la temperatura del infierno pero tienes que resistir la tentación. Lo mejor es ventilar el vehículo bajando todas las ventanillas durante unos cuantos minutos y luego ponerlo en marcha.

Limpieza ante todo

Debes mantener limpio el radiador y comprobar que todas las mangueras y conductos estén en buen estado. Asimismo, tienes que verificar que el filtro del aire no esté obstruido y que funciona correctamente, ya que con él te aseguras que el aire que entra al interior del coche está libre de polen, polvo y otros entes contaminantes.
Cambiarlo de vez en cuando hará que tu coche esté bien refrigerado y prevendrás la posibilidad de que hongos y bacterias se acumulen en los conductos. Es bastante común que esto ocurra y lo notarás enseguida al percibir un olor avinagrado y desagradable que se adueñará del vehículo.

Una vez al mes no hace daño

A parte de librarnos del calor veraniego, el aire acondicionado también ayuda a desempañar los cristales cuando existe un contraste térmico en el coche. Por eso, su uso no solo se restringe a la época estival, ya que en invierno, con las lluvias y el frío, el aire acondicionado resulta imprescindible para una buena visibilidad.
También es bueno conectarlo al menos una vez al mes y tenerlo encendido unos minutos. Esta sencilla tarea evitará que se resequen los conductos y que se acumule polvo, moho o bacterias.

No te olvides del gas

Recuerda mantener un buen nivel de líquido refrigerante, así como del gas del aire acondicionado. Si al encenderlo, el coche no se enfría rápidamente, es síntoma de que necesita un “chute” de gas, el cual no suele tener un precio superior a los 30 euros.
Por lo demás, recuerda que el aire acondicionado también debe ser evaluado periódicamente. Y sobre todo el de los coches más viejos, en cuyo caso deberías hacerlo examinar cada dos años. Así que ya sabes, dirígete a un taller para que un experto le haga un chequeo y, a poder ser, de la propia marca de tu coche, que siempre es más efectivo.

Cómo alargar la batería del móvil

Nos hemos vuelto dependientes del teléfono móvil. Ya casi lo utilizamos para todo. Y por eso notamos que su batería se descarga más rápidamente que nunca. En la mayoría de las ocasiones mucho más de lo que nos gustaría. Y para más inri, siempre sucede en el peor momento, cuando más lo necesitas. Es la Ley de Murphy. No falla.

Como sabemos que se trata de un problema cotidiano, hemos decidido preparar unos consejos que te ayudarán a que tu móvil no vuelva a apagarse a media tarde, y ya de paso a alargar su vida útil. Incluso puede que la batería te dure todo el día. ¡Milagro!

No cargues el móvil completamente

Pensarás que estamos de broma, pero no. Según las características de las baterías de Litio, lo mejor es cargarlas entre un 30% y un 80%. E incluso, realmente, lo ideal es cargar la batería con una cantidad diferente en cada ocasión. Eso sí, nunca dejes tu móvil enchufado una vez que se haya alcanzado el 100% de la batería o su eficiencia se irá reduciendo progresivamente.

Reduce el brillo de tu pantalla

El principal gasto de energía de un móvil es, obviamente, la pantalla. Por eso, reduciendo su brillo podemos ganar un nivel de batería que puede hacerle durar durante varias horas más a tu dispositivo. Prueba a ir a Ajustes->Pantalla->Brillo para nivelar la iluminación manualmente. Y si ya lo combinas con el uso de fondos de pantalla oscuros ganarás mucha más energía.

Apaga tus conexiones

¿Tienes el Wifi siempre conectado para ver si así ahorras unos cuantos datos? ¿Y qué dices del Bluetooth? Vale, sí. Es más cómodo tenerlas siempre activadas, pero estas conexiones se encuentran en permanente búsqueda de redes a las que conectarse, consumiendo con ello una gran carga de energía. Nuestro consejo: desconéctalas cuando no las vayas a utilizar. Y con los datos de Internet, lo mismo. Desactívalos cuando no los necesites.

Cierra aplicaciones

Es algo básico pero suele pasarse por alto. Cada vez tenemos más iconos en nuestro móvil. Un montón de apps que se ejecutan sin que nos demos cuenta. Esto significa consumir valiosos ciclos de procesador y, por supuesto, tu batería. Cierra todo lo que puedas: juegos, Facebook, Twitter… Todo aquello que no necesites en ese momento concreto.

¿Localización? No, gracias

Ahora, muchas aplicaciones registran la localización exacta de cada usuario. Rastrear cada punto geográfico en el que te encuentras hace que tu móvil consuma una gran cantidad de energía al utilizar constantemente el GPS, las antenas de telefonía y las áreas Wifi. Por ello, desactiva tu GPS, así como los requerimientos de localización de las distintas aplicaciones que tengas en el móvil. Tu batería te lo agradecerá.

Bonus track

Si vas a tener un día ajetreado sin la posibilidad de pasar por casa o con un sinfín de conversaciones y otro tipo de requerimientos que obliguen a tu móvil a estar plenamente disponible, te recomendamos llevar contigo una batería externa. Eso sí, antes de comprarte una piensa con calma la capacidad que realmente necesitas. No es lo mismo una de 2.500 mAh, con la que conseguirás unas horas extra, que una de 16.000 mAh, que dejará tu móvil al 100% de su potencia.

Termostatos inteligentes: ahorro y confort

Si eres de los que se dejan la calefacción encendida y salen de casa tan tranquilamente, o de los que odian regresar del trabajo y encontrarte la casa congelada o simplemente de los que quieren mantener bajo control su consumo energético, los termostatos inteligentes pueden ayudarte y mucho.

La nueva generación de termostatos inteligentes se conecta directamente a tu Smartphone y te permite controlar en todo momento el consumo energético de tu hogar. b>Puedes encender o apagar la calefacción allá donde estés, puedes programar el funcionamiento de la caldera según el día la semana o ajustar de forma independiente la temperatura de cada habitación. Incluso puedes saber si alguien entra en casa gracias a los b>sensores de detección de movimiento.

Y lo mejor de todo, y por eso se llaman inteligentes, aprenden de tus hábitos y son capaces de establecer el mejor programa para b>minimizar el gasto energético. Si quieres saber más sobre sistemas inteligentes de gestión energética para el hogar, te invitamos a conocer el sistema Nexo que hemos desarrollado. Te sorprenderás.

CONOCE EL SISTEMA NEXO

Cómo ahorrar luz en la oficina

Si cada final de mes tiemblas ante la inminente llegada de la factura de la luz de tu oficina, es hora de que pongas en marcha algunas medidas para reducir el consumo eléctrico. Y quien dice oficinas, dice almacenes, talleres o cualquier otro lugar de trabajo.

En primer lugar deshazte de las esas viejas fluorescentes. No sólo parpadean, hacen ruido y hay que cambiarlas a menudo, también gastan el doble que las lámparas led, que además se encienden al momento, son más ecológicas y no desprenden calor. Si además instalas un sistema automático de detección de presencia en pasillos y zonas comunes, evitarás que las luces estén encendidas todo el día para nadie.

Si tienes dudas, utiliza el servicio gratuito Diagnóstico de Eficiencia Energética Online de Endesa, con el que podrás estimar tu consumo energético anual y compararlo con empresas de tu mismo sector, así como recibir medidas de mejora personalizadas y conocer buenas prácticas.

HACER DIAGNOSTICO DE EFICIENCIA ENERGÉTICA

¿Cuándo es mejor recargar el coche eléctrico?

La mejor opción para recargar el coche eléctrico es contratar una solución integral que incluya una franja horaria para recargar el vehículo gratis. Con la solución integral de recarga del vehículo eléctrico de Endesa, por ejemplo, puedes cubrir todas las necesidades de recarga de tu coche eléctrico desde 1,05€ al día, incluyendo la instalación del equipo de recarga y el mantenimiento. Si añades la tarifa Tempo Zero podrás hacer hasta 10.000 Km al año a 0 €, ya que de una a siete de la mañana la recarga te saldrá gratis.
Otra opción es la tarifa Tempo Happy, en la que puedes elegir las dos horas al día que quieras para que la electricidad te cueste 0 euros y recargar el coche en dichas horas. Aunque necesitarás un sistema de recarga rápida o semi-rápida, para que te dé tiempo a recargar la batería en dichas horas.
Por último, si tienes tarifa con discriminación horaria lo mejor es que recargues tu coche eléctrico por la noche, cuando el coste de la luz es menor. Ojo, la franja horaria “valle” durante la cual la electricidad es más barata puede variar. Por lo general, en verano va desde las once de la noche hasta la una del mediodía y en invierno desde las diez de la noche hasta las doce del mediodía. Tiempo más que suficiente para que se recargue totalmente la batería del coche (la recarga convencional, la más lenta, dura unas 8 horas aproximadamente).
Si tienes tarifa “súper valle”, el tramo más barato va desde la una hasta las siete de la mañana, tanto en verano como en invierno. Con esta tarifa, gastarás 1,55 € por cada 100 km recorridos, frente a un mínimo de 7,79€/100km de un vehículo de combustión tradicional. También puede utilizar los puntos de recarga en vía pública, que puedes consultar aquí.

Cómo conseguir la humedad ideal en casa

La Agencia de protección ambiental de Estados Unidos (EPA) recomienda un nivel de humedad entre el 30% y el 50% en el interior de la casa, en función de la temperatura exterior: más humedad cuanto más calor hace y menos cuanto más frío. Si el ambiente es extremadamente seco, las mucosas y la garganta se resecan y aumenta el riesgo de coger gripe y resfriados, mientras que un ambiente muy húmedo dificulta la respiración y puede desencadenar alergias respiratorias. Además pueden aparecer moho y ácaros.
Para evitar un ambiente muy seco debes mantener la temperatura de la calefacción en unos 20 gados (un exceso de temperatura reseca el ambiente) o colocar una taza con agua encima de los radiadores. También puedes instalar humidificadores para determinadas estancias o en determinados momentos, por ejemplo si tienes un bebé con mocos o problemas respiratorios.
Por el contrario, el exceso de humedad se evita ventilando bien las habitaciones , especialmente la cocina mientras preparas la comida y los baños tras la ducha. En la cocina, enciende siempre el extractor de humos. En el baño puede resultar útil instalar un extractor que se ponga en marcha, por ejemplo, cuando enciendas la luz. También debes evitar secar ropa dentro de casa (o, si no tienes otro remedio, colocar un deshumidificador en la habitación donde la cuelgues) y evitar las plantas en la habitación. Si el exceso de humedad es persistente, puedes instalar un sistema de ventilación mecánica, si bien antes debes contar con el asesoramiento de un profesional que determine el origen de la humedad.
En todo caso, lo mejor es hacerse con un buen higrómetro que te permita saber con exactitud la humedad relativa de cada habitación.

Ventila tu hogar sin perder energía

Un hogar correctamente ventilado es fundamental para nuestro confort. No sólo sirve para evitar un exceso de humedad sino también para eliminar sustancias contaminantes como el gas radón, los ácaros o una excesiva concentración de dióxido de carbono que puede ser perjudicial para nuestra salud. Pero, ¿cómo hacerlo sin desperdiciar energía?
Lo aconsejable es ventilar durante un periodo de tiempo no superior a 10 minutos, de manera que se pierda el mínimo calor posible. De esta manera no se producirán grandes pérdidas térmicas. Es recomendable abrir a la vez las ventanas de todas las habitaciones de la casa, manteniendo abiertas las puertas que comunican las estancias. Eso sí, los radiadores deben estar apagados. La corriente que produce permite que el aire se renueve completamente en muy poco tiempo, evitando que las paredes se lleguen a enfriar, ya que calentarlas de nuevo supondría un consumo extra.
Pon en prácticas estas sencillas medidas y verás como aumenta tu eficiencia y se reduce tu factura. Si quieres comprobarlo, utiliza el servicio gratuito de información y asesoramiento energético de Endesa infoEnergía, con el que podrás comprobar y comparar tu eficiencia energética.

Ahorra gas poniendo válvulas termostáticas

Si colocas una válvula termostática en tus radiadores podrás elegir la temperatura de cada habitación en cada momento. De esta forma evitarás que la calefacción esté encendida en una habitación cuando no es necesario (porque no la usas en ese momento o porque le da el sol todo el día y tiene una temperatura más elevada que la del resto de la casa). Si instalas cabezales termostáticos electrónicos podrás además programarlos para que se ajusten a una temperatura diferente en cada. Recuerda que en el Área Privada de endesaclientes (para entrar tienes que logarte, o registrarte si aún no lo estás) tienes todos los datos de tu consumo al instante. Conociendo cómo gastas energía podrás mejorar y conseguir más ahorro para ti, menos CO2 para el planeta.

No seques la ropa dejándola sobre los radiadores

Se va a secar, sí, pero a cambio se reducirá la eficiencia energética de tu calefacción, lo que tendrá repercusiones sobre tu factura.
Por si esto no fuera suficiente, investigadores escoceses han llegado a la conclusión de que esta manera de secar la ropa se asocia, en un 25% de los 100 hogares estudiados, con un mayor riesgo de aparición de mohos perjudiciales para la salud.

No llenes la tetera si no te hace falta

Algunos cálculos rápidos: las jarras eléctricas suelen tener una capacidad de entre 1 y 2 litros, mientras que las teteras clásicas alcanzan los 5 litros. Para preparar una taza de té basta con un cuarto de litro. Poniendo a tope tu jarra de litro y medio te sale infusión para ti y otros cinco amigos. ¿De verdad hace falta llenarlo todo hasta que rebose y malgastar electricidad o gas para que el agua llegue a 100 grados?
Mucho mejor hervir solo la cantidad que vas a tomar y servirla con las primeras burbujitas, sin esperar a que la jarra salte o la tetera silbe.

El horno puede hacer que tu pan duro vuelva a la vida

Ni la baguette que se convierte en chicle al día siguiente ni la hogaza que se transforma en piedra. Pero una de las reglas de oro del consumidor eficiente es que el pan duro no se tira. Puedes reutilizarlo en infinidad de recetas (sopas, torrijas, migas, pan rallado…). Y también puedes comértelo después de hacerlo resucitar.
Solo necesitas agua y un horno. Primero humedece el pan duro sin llegar a empaparlo. Usa un pulverizador de agua o haz un par de rápidos pases bajo el grifo. Después, mételo en el horno y déjalo 7 minutos a 175ºC. El resultado final será pan crujiente para tus tostadas.

Sella con burletes tus puertas y ventanas

El invierno se cuela en tu hogar por debajo de la puerta y por los resquicios de las ventanas (especialmente si son viejas). Cada grado cuesta y al final el que paga la factura eres tú. En tu mano está aplicar una solución tan sencilla como barata: los burletes. Son unas tiras de tela (o de goma) rellenas de algodón (o de estopa) con las que podrás sellar todas las rendijas. Se venden en cualquier ferretería o tienda de bricolaje.

Menos imprimir billetes y más confiar en tu smartphone

Ya estás acostumbrado a los cines, las aerolíneas y los museos que no te van a pedir un papel porque aceptan también un tique electrónico. Entonces: ¿por qué sigues imprimiéndolo todo? ¿Por qué crees que los gastos innecesarios te dan más autoridad? Haz cuentas: estás encendiendo la impresora solo para gastar electricidad, tinta y papel. Lo que haga falta para conseguir que te dejen entrar en un sitio al que tenías garantizado el acceso tan solo con enseñar tu móvil.

Para este invierno purga los radiadores de toda tu casa

Extraer el aire de los radiadores es conveniente al menos una vez al año, principalmente con la llegada del frío, ya que estos acumulan burbujas de aire que impiden el paso del calor y, por tanto, impiden su transmisión y hacen que aumente el consumo. De esta manera tendremos la temperatura deseada y además ahorraremos energía.

Usa la chimenea con moderación

Se acerca el frío y con ello las ganas de encender una buena chimenea, pero hay que tener en cuenta que muchas de las antiguas chimeneas naturales son ineficientes y extraen más calor de la casa de lo que producen.

Prepara tu casa para el frío: Coloca cortinas y alfombras

Las alfombras y cortinas contribuyen a guardar el calor durante el invierno y así te ayudarán a ahorrar energía. Te aconsejamos colocar alfombras y cortinas por toda tu casa para reducir la pérdida de calor por el suelo y ventanas, además, crearán una mayor sensación de calidez a tu hogar.

Utiliza la olla a presión para cocinar. ¡Tu bolsillo lo agradecerá!

Su gran ventaja es que permite cocinar con más calor en menos tiempo, así conseguirás preparar los alimentos con un gasto energético menor. Además, los alimentos conservan mejor las vitaminas y minerales que en una olla tradicional.

Sustituye el horno por el microondas

Según el Instituto de Diversificación y Ahorro de Energía, IDAE, utilizar el microondas supone una ahorro aproximado de entre 60% y 70% con respecto a un horno eléctrico convencional. Recuerda también que es recomendable colocar los alimentos en pequeños trozos para que se cocinen más rápido y apagarlo unos minutos antes de lo previsto.

Consejos para tu nevera

Es la mejor manera para evitar los malos olores y la aparición de bacterias. Aprovecha este momento para limpiar el interior siguiendo las instrucciones del fabricante.

Apaga las luces al salir de las habitaciones

Asegúrate de que las luces de tu casa que no sean necesarias estén apagadas, recuerda apagar las luces cada vez que salgas de una habitación y se queda vacía. La luz representa aproximadamente el 20% del gasto de energía de la mayoría de los hogares españoles y con este sencillo hábito conseguirás reducir tu factura de la luz.

Enciende el aire acondicionado solo cuando sea necesario

Para utilizar el aire acondicionado de la manera más eficiente, conviene apagar el equipo con antelación si vas a salir a la calle, puesto que el efecto del aire permanecerá durante unos minutos después de haberse apagado. Si justo lo apagas antes de irte estarás derrochando energía. Nuestra recomendación es apagarlo unos 15 minutos antes de salir de casa.

¿Cómo utilizar correctamente tu lavavajillas?

Esto hará que tengas que hacer menos lavados, con lo que ahorrarás electricidad y agua. Es recomendable utilizar los programas cortos y de baja temperatura. En cuanto al mantenimiento, te recomendamos limpiar los filtros y el interior del lavaplatos de manera frecuente, con un producto específico, de esta manera el lavavajillas será más eficiente durante más tiempo.

Limpia bombillas y pantallas

Lo mismo sucede con las bombillas, ya que la suciedad absorbe la luz y nos aporta menos intensidad de luz, consumiendo lo mismo. Límpialas a menudo, siempre con la bombilla apagada, haz lo mismo con las pantallas de las lámparas. Mantener las lámparas limpias pueden suponer un ahorro entorno del 20% en la factura de la luz. Una bombilla sucia puede perder hasta el 50% de su luminosidad por el cúmulo de polvo y suciedad.

Principales consejos para ahorrar energía con una plancha

Cuando se enciende la plancha por un número escaso de prendas, no se está sacando el máximo provecho al electrodoméstico y resulta caro. Es conveniente planchar primero las prendas que requieran mayor temperatura y aprovechar el calor residual para el resto. No te olvides de desenchufar la plancha si se deja de usar por algún momento.

Este verano protege tu casa del sol con un toldo

Supone la primera barrera contra los rayos del sol, reduciendo el calor hasta en un 60% según los tipos de toldo y su orientación, consiguiendo hacer más sencillo mantener una temperatura agradable en tu hogar. Además, tienen la ventaja de que siguen dejando entrar la luz. Se puede conseguir hasta un 60% de ahorro de energía instalando toldos en las ventanas donde da el sol. ¡Toma nota para este caluroso verano!

Cubre los alimentos en la nevera

Al cubrir los alimentos se reduce la humedad causada por la evaporación y evitarás la formación de escarcha. ¡Así que ya sabes, nada de alimentos calientes en la nevera!

Ahorra en el uso de la lavadora

Lo más recomendable es usar los jabones líquidos, puesto que hacen trabajar menos a las lavadoras. Si utilizas uno sólido recomendamos mezclarlo con agua antes de introducirlo en la lavadora. Recuerda utilizar siempre la dosis necesaria, cuanto más jabón mayor gasto y peor resultado, puesto que el exceso de detergente dificulta el aclarado.

En verano reduce el uso de los electrodomésticos

En verano, deberían evitarse el uso del secador, el lavavajillas, el horno o la televisión en días de mucho calor. De esta manera, el ambiente será más fresco y podrás reducir el uso del aire acondicionado. En la cocina pasa lo mismo, por lo que es conveniente hacer comidas frescas que no requieran el uso del horno o encender la placa o los fuegos.

Ahorra en la iluminación de tu jardín

Para iluminar la terraza o el jardín, lo mejor es utilizar lámparas solares o luces fotovoltaicas que se cargan durante el día con la luz del sol y no consumen electricidad. Sitúalas en un lugar donde reciban gran cantidad de luz natural, y así podrán estar encendidas toda la noche. Comprueba que no se acumule suciedad sobre los paneles solares puesto que afectará a su rendimiento. Si quieres ahorrar más en tus facturas infórmate en nuestra web de la Tarifa Tempo siempre ganas. ¡Te contamos cómo ahorrar!

Ahorra energía en verano y mantén la temperatura de tu hogar

Su material mejora el aislamiento y permiten regular la luz entrante, controlando la insolación y que las temperaturas se eleven en exceso. De no ser así se produciría un incremento de la temperatura y, por tanto, del consumo energético.

Eficiencia y ahorro con tu nevera

Para ello, nunca metas alimentos calientes, harán que suba la temperatura y la nevera tendrá que consumir más energía para volver a bajarla. Cuando metas líquidos no olvides taparlos ya que se crea una condensación que también afecta al rendimiento y su consumo. Si quieres decidir cuándo y cuánto ahorrar en tu factura consulta la Tarifa Tempo Siempre Ganas y disfruta de un descuento asegurado para siempre.

Uso eficiente del agua en el jardín

Siempre que te sea posible, procura regar a primera hora de la mañana, conseguirás evitar que el agua se evapore en exceso y que se produzcan quemaduras y hongos en las plantas, además de ser el momento en el que las plantas más lo necesitan. Usa sistemas de riego eficientes, como el riego por goteo y los días lluviosos, aprovecha el agua de la lluvia para regar las plantas.

Consejos para ahorrar con el aire acondicionado en verano

Enfría sólo las habitaciones que estén en uso y cierra las puertas de las habitaciones que no se utilicen para mantener frescas las zonas más habitadas. Es preferible que el aparato del aire acondicionado se mantenga fuera del sol a la sombra y esté en una zona de corrientes, como por ejemplo próximo a una puerta. Por último comprueba que todas las ventanas estén cerradas para evitar el acceso de aire caliente a la casa.

Si cocinas con el horno corta los alimentos en pequeños trozos

Para reducir el tiempo de cocción, y disminuir el consumo de energía, te recomendamos cortar en trozos pequeños todos los alimentos que vas a hornear, ya que cuánto más pequeña sea la porción, menos tiempo requerirá para cocinarse reduciendo así el consumo de energía. ¡Pruébalo!

Protege tu casa del calor

En zonas de la casa que no vas a usar durante el día es conveniente cerrar las persianas, mientras que en las zonas del hogar en las que vas a pasar el día es preferible usar toldos para evitar que el sol entre directamente y caliente tu hogar. No olvides bajar los toldos por la mañana para evitar la entrada directa del sol, y recogerlos cada noche cuando bajen las temperaturas. Recuerda también intentar mantener apagadas las luces y aparatos eléctricos la mayor parte del día, para evitar que la casa se caliente.

Usa ventiladores cuando estés usando el aire acondicionado

Los ventiladores usan poca energía y su coste de funcionamiento es bajo, no bajan las temperaturas, pero ayudan a hacer que el aire circule y permiten aumentar la temperatura de consigna del aire acondicionado o llegar, incluso, a apagarlo. Para este verano te recomendamos que uses ventiladores oscilantes para una mayor circulación.

Prepara tu casa para el verano

Los muebles de madera ayudan a regular la humedad de las habitaciones. Si tienes alfombras, recomendamos retirarlas en verano y evitar los tejidos pesados, gruesos, lanas, pelo y pieles, optando mejor por los tejidos naturales como son el lino o el algodón. En cuanto al color, decántate por colores claros tanto para muebles, estores o cortinas, puesto que absorben menos calor y reflejan mucho mejor la luz.

Limpia o reemplaza los filtros de tus equipos

Campanas extractoras, humidificadores, aspiradoras, etc. Los filtros sucios reducen el rendimiento y causan que estos equipos trabajen durante más tiempo. Limpiar los filtros y mantenerlos libres de polvo ayuda a reducir el consumo de energía, mejorando también la calidad del aire que se respira en el hogar. Adelántate a los meses de verano y limpia o sustituye los filtros de tu aire acondicionado. Límpialos, como mínimo, una vez al mes.

Mantén los quemadores de tu cocina limpios

Mantenerlos limpios y en buen estado hace que el calor se distribuya mejor, así se requiere menor gasto energético para lograr la potencia térmica deseada. Revisa también que la llama de los quemadores sea de color azul, eso es señal de una correcta combustión del gas. Pues bien, si tú eres de los que prefieres cocinar con gas y primas el ahorro económico no te pierdas la Tarifa One Gas de Endesa. Infórmate aquí y empieza a ahorrar en tu factura del Gas.

Colocar la lavadora cerca del calentador de agua te ayudará a ahorrar energía

En el caso de que tu lavadora sea “bitérmica”, es decir que tome el agua caliente de una fuente externa, será conveniente que la lavadora se encuentre cerca del calentador de agua, puesto que el agua pierde calor al pasar por las tuberías.

Descongela los alimentos la noche anterior

Lo mejor es dejarlos a temperatura ambiente la noche anterior y así ahorrarás tiempo y energía dentro del horno. Si eres muy previsor lo ideal es descongelarlos en la nevera, así aprovechas ese frío y reduces el consumo del frigorífico.

Controla el consumo del agua caliente mientras te duchas

Una ducha consume aproximadamente cuatro veces menos agua y energía que un baño. La temperatura ideal para la ducha y el aseo personal, se sitúa entre los 30 y 35ºC. Baja la temperatura proporcionada por la caldera para estar en esta franja y así ser más eficiente.

Ten en cuenta el etiquetado energético en los electrodomésticos

Por ejemplo: el ruido, la eficacia de secado y de lavado, el ciclo de vida normal, etc. Existen 7 clases de eficiencia identificadas por un código de colores y letras que van desde el color verde y la letra A+++ para los equipos más eficientes, hasta el color rojo y la letra D para los equipos menos eficientes.

Cómo conseguir un lavado más respetuoso con el medio ambiente y más económico

Casi el 90% de la electricidad que se consume es para calentar el agua. Utiliza preferentemente los ciclos de lavado a 30º o 40º y evita los de 90º. Es también preferible utilizar la dosis de detergente recomendada por el fabricante.

Controla el uso del Router, módem y repetidores WIFI

La mayor parte de los hogares españoles cuentan con alguno de estos equipos para conectarse a Internet. Aunque no son grandes consumidores de energía, se pasan las 24 horas encendidos. Es recomendable utilizar un programador para apagarlos en las horas nocturnas y mientras estamos fuera de casa, así podremos conseguir un ahorro de energía en torno a los 6€ al año.

Ahorra mientras utilizas el horno

Cuando cocinas con horno, evita abrirlo mientras esté encendido, ya que cada vez que abres la puerta se pierde el 20% de la energía acumulada. También es recomendable desconectar el horno de 5 a 10 minutos antes de finalizar la cocción para aprovechar el calor residual y ahorrar energía. Los alimentos terminarán de cocinarse con el calor del horno.

Aísla el doble

Los sistemas de doble cristal o doble ventana reducen casi a la mitad la pérdida de calor con respecto al acristalamiento sencillo. Pequeñas mejoras en el aislamiento pueden conllevar ahorros energéticos y económicos de hasta un 30% en calefacción y/o aire acondicionado.

El frigorífico, un electrodoméstico clave

El 19% de la factura de la electricidad proviene de su uso. Sitúa el frigorífico de forma adecuada evitando los lugares donde de mucho el sol, descongélalo periódicamente para evitar que se formen capas de hielo que dificulten su funcionamiento, y mantén la temperatura del termostato en 5 grados para la refrigeración y -18 para la congelación.

Sella las cajas de las persianas

Podemos sellar y aislar las cajas de las persianas introduciendo en su interior láminas de corcho, poliespán, espuma de poliuretano o cualquier otro material aislante y pegándolo a las paredes. Evitará la fuga de calor y las infiltraciones de aire frío de la calle (y viceversa en verano).

¿Cómo puedes ahorrar mientras cocinas?  

Aprovecha el calor residual apagando la placa de la cocina unos 5 minutos antes de retirar el recipiente y elige un recipiente de diámetro ligeramente mayor que la zona de cocción y con fondo difusor de calor (salvo para cocinas de inducción). Así conseguirás un ahorro en la energía consumida para cocinar del 20%.

El uso de las bombillas de bajo consumo y LED permiten ahorrar hasta un 80% de energía

Las bombillas de bajo consumo o LED ahorran hasta un 80% de energía eléctrica y duran 8, o incluso, hasta 50 veces más en el caso de las lámparas LED.

Empieza a ahorra eligiendo el mejor electrodoméstico

Para reducir tu factura de luz, elige electrodomésticos de alta eficiencia energética (clase A, A+, A++ y A+++). Un frigorífico clase A+++ puede llegar a consumir un 80% menos de energía que uno de clase D.

Utiliza el lavavajillas

Lavar los platos a mano con agua caliente supone un 40% más de consumo que si utilizas el lavavajillas. Si necesitas uno nuevo, los bitérmicos. Además, con la tarifa tempo si consumes en horario reducido conseguirás descuentos en el términos de energía.

Optimiza el uso de la secadora

Dejarlas húmedas facilita el planchado y ayuda a ahorrar hasta un 20% en el proceso de secado.

Regula la climatización a una temperatura adecuada 

Ten en cuenta que aumentar en un grado la temperatura del termostato en invierno (o reducirla en un grado en verano) puede incrementar el consumo en torno a un 7%

Electromitos
En verano es conveniente bajar la temperatura de la nevera

El calor ambiental y la sobrecarga de productos fríos en su interior hacen necesario bajar la temperatura del termostato para lograr que los alimentos se conserven correctamente.

Gastas menos con el aire acondicionado que bajando las ventanillas

Encender el aire acondicionado del coche aumenta el consumo de gasolina, pero bajar las ventanillas es mucho peor.

Un ordenador portátil consume la mitad que uno de sobremesa

Los ordenadores portátiles han evolucionado hasta lograr consumir entre un 50% y un 85% menos de electricidad que uno de sobremesa.

¿Los besos transmiten electricidad?

Además de transmitir una gran energía entre los enamorados, los besos pueden trasmitir electricidad estática.

Siempre que bajas la potencia, ahorras

Ten cuidado. Bajar en exceso la potencia contratada puede salirte incluso más caro

La energía que generamos al caminar es suficiente para cargar un móvil

Cada uno de nuestros pies podría generar 10 vatios aprovechables mientras caminamos.

Los cargadores no oficiales consumen más energía

Utilizan componentes de menor calidad que ralentizan la carga y disminuyen la eficiencia.

¿El standby consume más electricidad que el congelador?

El consumo fantasma supone alrededor de 25€ al año en cada hogar.

¿La cocina de gas es la más eficiente?

Las cocinas a gas son las que menos energía consumen y las que menos CO2 emiten.

El aparato en stand-by que más dinero te cuesta es el router

De entre todos los derroches de energía, pocos hay más absurdos que el “consumo fantasma”.

Los imanes decorativos en la puerta de la nevera aumentan su consumo eléctrico

Este bulo empezó a extenderse por Internet en 2010 y desde entonces ha resucitado en varias ocasiones, aprovechándose de las cadenas de mensajes que se difunden por WhatsApp y Facebook.

Hay que añadir aceite al agua en que hierve la pasta

Esta práctica está tan extendida que ha llegado a convertirse en tradición. Pero ¿por qué derrochar así el aceite de oliva? Porque siempre nos han dicho que así se evita que la pasta se pegue, fomentando la ilusión de que el agua se tornará aceitosa y los espaguetis se deslizarán grácilmente al rozar la olla.

La mayoría del calor corporal se pierde por la cabeza

Esta creencia popular suele acompañarse con el “ponte un gorro” de rigor, pero los últimos estudios científicos la han puesto en duda.

Dejar una bombilla encendida es mejor que encenderla y apagarla cada poco rato

Vas a salir, pero volverás en 5 minutos. ¿Tienes que apagar la luz o conviene dejarla encendida? En general, la respuesta es que siempre conviene apagar.

Cambiar con frecuencia los cepillos de la aspiradora ayuda a ahorrar

Dinero, tiempo y calorías, ya que no tendrás que hacer cuatro pases completos por la alfombra del salón para conseguir que quede razonablemente limpia.

Reducir el brillo del televisor ayuda a ahorrar energía

No te estamos pidiendo que vuelvas al blanco y negro, sólo que lo rebajes un poco para evitar reflejos en la pantalla y reducir factura.

Cubrir los radiadores aumenta su consumo

A pesar de que la moda de cubrir los elementos de radiador con muebles de madera enrejados hechos a medida o baldas de mármol ha pasado a la historia, aún nos empeñamos en dificultar la salida del calor.

Cuanto más grande sea el frigorífico menos consume

Las neveras XXL de doble puerta con panel de hielos son muy vistosas –si es que caben en la cocina media de un hogar español- pero hay que pagar el peaje de una factura más elevada.

Apagar el horno 5 minutos antes de que termine la cocción ayuda a ahorrar energía.

Nuestras abuelas ya lo hacían. Y no porque tuvieran a mano cálculos energéticos o lo hubieran leído en internet. Sabían, por intuición, que el horno se mantiene a la misma temperatura hasta incluso 10 minutos después de haberlo apagado.

Dejar el cargador enchufado consume casi tanto como si estuviéramos cargando el móvil

Que el cargador cuelgue de la toma de corriente de la pared durante 24 horas y 365 días al año apenas consume energía.

Para calentar la comida es más eficaz el microondas que el horno

¿Vas a comparar un minuto de electricidad a potencia máxima con el hecho de encender el horno, aguardar pacientemente a que adquiera temperatura o colocar un cazo en la vitro y esperar que algo llegue a ebullición?

Utilizar programas cortos en la lavadora, te hará ahorrar

Solo habría un relativo ahorro si te ocuparas de lavar antes las prendas más sucias a mano. Y en este supuesto… ¿para qué querrías una lavadora?

Guardar alimentos calientes dentro de la nevera consume más energía

Dentro del frigorífico –y a puerta cerrada- se celebra una batalla constante de Kw para poder mantener la temperatura que le hemos exigido (por lo general 4ºC en la zona de frío y -18ºC en el congelador).

Hay que enjuagar los platos antes de meterlos en el lavaplatos

Si eres de los que se entretienen pasando los platos bajo el grifo hasta tal punto de plantearte si no te compensa acabar la faena con un poco de jabón y no poner el lavaplatos, debes saber que es un gesto tan inútil como pesado.

Los aparatos eléctricos apagados no consumen energía.

Date un paseo por la casa y cuenta cuantos aparatos permanecen enchufados a la toma de corriente desde que los compraste. El televisor, el ordenador de sobremesa, el teléfono fijo...

Poner el aire acondicionado más bajo enfría la casa más rápido.

Las bofetadas de calor que experimentas al entrar en casa pueden hacerte caer en la tentación, pero lamentablemente no se consigue acelerar el proceso.

La secadora consume menos de lo que pensamos

En nuestro país hay poca tradición de secadora. Incluso con limitaciones de tendido o comunidades de vecinos con fachadas que prohíben dejar a la vista de los transeúntes la ropa interior o las sábanas, el grueso de la población prefiere desplegar el tendedero en el cuarto de baño y esperar pacientemente a que la humedad desaparezca de sus prendas.

El consumo energético no depende del tipo de electrodoméstico que tengamos

Es cuestión de letras y tu factura anual depende directamente de la nomenclatura de tus electrodomésticos. La clase G consume el triple que la A y siempre interesa invertir a medio plazo en la compra.

Dejar la luz de un fluorescente encendida por un corto periodo de tiempo consume menos que encenderlo y apagarlo a demanda.

Es la duda que nos asalta siempre que salimos de la cocina. Intentamos calcular cuánto tiempo va a transcurrir hasta que volvamos a picotear de la nevera o entrar a por un vaso de agua. Al final, la terminamos apagando. Haces muy bien. La conclusión a la que han llegado los expertos en ahorro, es que solo conviene dejarla encendida para periodos entre 5 y 10 minutos.

El smartphone casi no consume

No tienes más que recordar cada cuanto tiempo cargabas antiguamente tu primitivo móvil (la batería podía durar hasta 5 días) y cuántas veces lo haces ahora.

El aislamiento de la vivienda casi no afecta al ahorro energético

Si te ríes de aquellos vecinos que son capaces hasta de poner toallas en las rendijas de las puertas para que el calor no se vaya o que han invertido sus ahorros en poner un doble acristalamiento, haces muy mal.

Dejar el ventilador encendido en una habitación cerrada enfría el ambiente

Las aspas del ventilador solo tienen capacidad para mover el aire. Pero no para enfriarlo o regular la temperatura de un espacio. Si lo dejas por la mañana a pleno funcionamiento y regresas a casa esperando que el salón esté fresquito, te llevarás una gran decepción. En el fondo, es un abanico eléctrico.

Cuanto más brille la pantalla de tu ordenador más luz consume

La luz se paga, aunque provenga de la pantalla de tu portátil o de tu smartphone, y el brillo no es más que eso, cantidad de luz que sale de tu dispositivo.

Cerrar las aplicaciones hace que la batería dure más

Pues no es necesario. Y en eso están de acuerdo tanto para IOS como los de Android.

Tener el congelador vacío gasta menos luz

Si te crees que por tener una bandeja de hielos y un par de tristes bolsas de guisantes gastas menos estás muy equivocado.

Utilizas menos energía en hervir agua si la pones directamente caliente del grifo.

¿No te has parado a pensar en la energía extra que consumes calentando el agua?

Los grifos monomando ayudan a ahorrar

En los grifos monomando, la misma palanca ajusta el caudal y la temperatura, y esto permite ahorrar cuando se utiliza correctamente.

Las tarifas de discriminación horaria permiten ahorrar dinero en la factura de la luz

Ahora sí compensa enchufar los electrodomésticos más consumidores como la lavadora o el lavavajillas por la noche o por la mañana.

El protector de la pantalla ayuda a ahorrar energía

Solo vela por tu salud ocular. El modo “protector de pantalla” es otro archivo que tu ordenador se ve obligado a ejecutar y gasta lo mismo que si no lo tuvieras.

Planchar a diario consume más energía

Si la pila de ropa recién lavada te hace ojitos cada vez que pasas junto a ella, fuera remordimientos. Mírala con actitud desafiante y dile que estás tratando de ahorrar energía y abaratar facturas.

Los electrodomésticos viejos consumen más energía

Las lavadoras o lavavajillas de nueva generación requieren menos energía para ponerse en marcha y cumplir con sus funciones. Las ecoetiquetas te ayudan a ser más respetuoso con el planeta y te hacen ahorrar dinero en cada uso. La leyenda A+++ indica que tu electrodoméstico consume entre un 30% y 60% menos que uno con etiqueta energética A.

Dejar el ordenador encendido siempre consume menos que apagarlo y encenderlo de nuevo

Dejarlo encendido para un “por si acaso” resulta un gasto innecesario cuando el ordenador no se utiliza de forma continuada

En verano se consume menos luz

Dependiendo de las características climáticas particulares de cada lugar, la factura de la luz, se puede disparar durante los meses más cálidos

Las temperaturas altas del programa de lavado disparan la factura de la luz

Mucha gente piensa que a temperaturas más altas se lava mejor y se pueden poner programas más cortos. Pero no hay argumentos que sostengan esta teoría

Siempre es necesario precalentar el horno antes de empezar la cocción de los alimentos.

Cualquier receta que implique a este electrodoméstico comienza con un "precalentar el horno equis tiempo a equis temperatura mientras…".

El cambio de hora supone un considerable ahorro de energía.

Supone un ahorro del 5% de iluminación entre los meses de noviembre y marzo

La pérdida de calor o frío por las ventanas es insignificante

Se puede ahorrar hasta un 30% en la climatización

Se ahorra más energía lavando los platos a mano que en el lavavajillas

Todos los esfuerzos son en vano, se pierde dinero –y mucho tiempo-.

La vitrocerámica gasta más que la cocina de gas

La vitrocerámica gasta más energía que la de gas, pero las placas de inducción pueden rebajar un poco la factura

Apagar la calefacción unas horas consume más que dejarla a temperatura fija

Se puede recortar el consumo anual limitando la temperatura por la noche

Es mejor mantener las luces encendidas que apagarlas y encenderlas

Apagar y encender la luces produce un pico de consumo insignificante

El modo stand by de los aparatos eléctricos apenas consume energía

Son luces casi imperceptibles pero consumir, consumen.