Consejos de ahorro

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Consejos de ahorro

Consejos de ahorro

Consejo de la semana
Ahorra mientras utilizas el horno

Cuando cocinas con horno, evita abrirlo mientras esté encendido, ya que cada vez que abres la puerta se pierde el 20% de la energía acumulada. También es recomendable desconectar el horno de 5 a 10 minutos antes de finalizar la cocción para aprovechar el calor residual y ahorrar energía. Los alimentos terminarán de cocinarse con el calor del horno.

Controla el uso del Router, módem y repetidores WIFI

La mayor parte de los hogares españoles cuentan con alguno de estos equipos para conectarse a Internet. Aunque no son grandes consumidores de energía, se pasan las 24 horas encendidos. Es recomendable utilizar un programador para apagarlos en las horas nocturnas y mientras estamos fuera de casa, así podremos conseguir un ahorro de energía en torno a los 6€ al año.

Cómo conseguir un lavado más respetuoso con el medio ambiente y más económico

Casi el 90% de la electricidad que se consume es para calentar el agua. Utiliza preferentemente los ciclos de lavado a 30º o 40º y evita los de 90º. Es también preferible utilizar la dosis de detergente recomendada por el fabricante.

Ten en cuenta el etiquetado energético en los electrodomésticos

Por ejemplo: el ruido, la eficacia de secado y de lavado, el ciclo de vida normal, etc. Existen 7 clases de eficiencia identificadas por un código de colores y letras que van desde el color verde y la letra A+++ para los equipos más eficientes, hasta el color rojo y la letra D para los equipos menos eficientes.

Controla el consumo del agua caliente mientras te duchas

Una ducha consume aproximadamente cuatro veces menos agua y energía que un baño. La temperatura ideal para la ducha y el aseo personal, se sitúa entre los 30 y 35ºC. Baja la temperatura proporcionada por la caldera para estar en esta franja y así ser más eficiente.

Descongela los alimentos la noche anterior

Lo mejor es dejarlos a temperatura ambiente la noche anterior y así ahorrarás tiempo y energía dentro del horno. Si eres muy previsor lo ideal es descongelarlos en la nevera, así aprovechas ese frío y reduces el consumo del frigorífico.

Colocar la lavadora cerca del calentador de agua te ayudará a ahorrar energía

En el caso de que tu lavadora sea “bitérmica”, es decir que tome el agua caliente de una fuente externa, será conveniente que la lavadora se encuentre cerca del calentador de agua, puesto que el agua pierde calor al pasar por las tuberías.

Mantén los quemadores de tu cocina limpios

Mantenerlos limpios y en buen estado hace que el calor se distribuya mejor, así se requiere menor gasto energético para lograr la potencia térmica deseada. Revisa también que la llama de los quemadores sea de color azul, eso es señal de una correcta combustión del gas. Pues bien, si tú eres de los que prefieres cocinar con gas y primas el ahorro económico no te pierdas la Tarifa One Gas de Endesa. Infórmate aquí y empieza a ahorrar en tu factura del Gas.

Limpia o reemplaza los filtros de tus equipos

Campanas extractoras, humidificadores, aspiradoras, etc. Los filtros sucios reducen el rendimiento y causan que estos equipos trabajen durante más tiempo. Limpiar los filtros y mantenerlos libres de polvo ayuda a reducir el consumo de energía, mejorando también la calidad del aire que se respira en el hogar. Adelántate a los meses de verano y limpia o sustituye los filtros de tu aire acondicionado. Límpialos, como mínimo, una vez al mes.

Prepara tu casa para el verano

Los muebles de madera ayudan a regular la humedad de las habitaciones. Si tienes alfombras, recomendamos retirarlas en verano y evitar los tejidos pesados, gruesos, lanas, pelo y pieles, optando mejor por los tejidos naturales como son el lino o el algodón. En cuanto al color, decántate por colores claros tanto para muebles, estores o cortinas, puesto que absorben menos calor y reflejan mucho mejor la luz.

Usa ventiladores cuando estés usando el aire acondicionado

Los ventiladores usan poca energía y su coste de funcionamiento es bajo, no bajan las temperaturas, pero ayudan a hacer que el aire circule y permiten aumentar la temperatura de consigna del aire acondicionado o llegar, incluso, a apagarlo. Para este verano te recomendamos que uses ventiladores oscilantes para una mayor circulación.

Protege tu casa del calor

En zonas de la casa que no vas a usar durante el día es conveniente cerrar las persianas, mientras que en las zonas del hogar en las que vas a pasar el día es preferible usar toldos para evitar que el sol entre directamente y caliente tu hogar. No olvides bajar los toldos por la mañana para evitar la entrada directa del sol, y recogerlos cada noche cuando bajen las temperaturas. Recuerda también intentar mantener apagadas las luces y aparatos eléctricos la mayor parte del día, para evitar que la casa se caliente.

Si cocinas con el horno corta los alimentos en pequeños trozos

Para reducir el tiempo de cocción, y disminuir el consumo de energía, te recomendamos cortar en trozos pequeños todos los alimentos que vas a hornear, ya que cuánto más pequeña sea la porción, menos tiempo requerirá para cocinarse reduciendo así el consumo de energía. ¡Pruébalo!

Consejos para ahorrar con el aire acondicionado en verano

Enfría sólo las habitaciones que estén en uso y cierra las puertas de las habitaciones que no se utilicen para mantener frescas las zonas más habitadas. Es preferible que el aparato del aire acondicionado se mantenga fuera del sol a la sombra y esté en una zona de corrientes, como por ejemplo próximo a una puerta. Por último comprueba que todas las ventanas estén cerradas para evitar el acceso de aire caliente a la casa.

Uso eficiente del agua en el jardín

Siempre que te sea posible, procura regar a primera hora de la mañana, conseguirás evitar que el agua se evapore en exceso y que se produzcan quemaduras y hongos en las plantas, además de ser el momento en el que las plantas más lo necesitan. Usa sistemas de riego eficientes, como el riego por goteo y los días lluviosos, aprovecha el agua de la lluvia para regar las plantas.

Eficiencia y ahorro con tu nevera

Para ello, nunca metas alimentos calientes, harán que suba la temperatura y la nevera tendrá que consumir más energía para volver a bajarla. Cuando metas líquidos no olvides taparlos ya que se crea una condensación que también afecta al rendimiento y su consumo. Si quieres decidir cuándo y cuánto ahorrar en tu factura consulta la Tarifa Tempo Siempre Ganas y disfruta de un descuento asegurado para siempre.

Ahorra energía en verano y mantén la temperatura de tu hogar

Su material mejora el aislamiento y permiten regular la luz entrante, controlando la insolación y que las temperaturas se eleven en exceso. De no ser así se produciría un incremento de la temperatura y, por tanto, del consumo energético.

Ahorra en la iluminación de tu jardín

Para iluminar la terraza o el jardín, lo mejor es utilizar lámparas solares o luces fotovoltaicas que se cargan durante el día con la luz del sol y no consumen electricidad. Sitúalas en un lugar donde reciban gran cantidad de luz natural, y así podrán estar encendidas toda la noche. Comprueba que no se acumule suciedad sobre los paneles solares puesto que afectará a su rendimiento. Si quieres ahorrar más en tus facturas infórmate en nuestra web de la Tarifa Tempo siempre ganas. ¡Te contamos cómo ahorrar!

En verano reduce el uso de los electrodomésticos

En verano, deberían evitarse el uso del secador, el lavavajillas, el horno o la televisión en días de mucho calor. De esta manera, el ambiente será más fresco y podrás reducir el uso del aire acondicionado. En la cocina pasa lo mismo, por lo que es conveniente hacer comidas frescas que no requieran el uso del horno o encender la placa o los fuegos.

Ahorra en el uso de la lavadora

Lo más recomendable es usar los jabones líquidos, puesto que hacen trabajar menos a las lavadoras. Si utilizas uno sólido recomendamos mezclarlo con agua antes de introducirlo en la lavadora. Recuerda utilizar siempre la dosis necesaria, cuanto más jabón mayor gasto y peor resultado, puesto que el exceso de detergente dificulta el aclarado.

Cubre los alimentos en la nevera

Al cubrir los alimentos se reduce la humedad causada por la evaporación y evitarás la formación de escarcha. ¡Así que ya sabes, nada de alimentos calientes en la nevera!

Este verano protege tu casa del sol con un toldo

Supone la primera barrera contra los rayos del sol, reduciendo el calor hasta en un 60% según los tipos de toldo y su orientación, consiguiendo hacer más sencillo mantener una temperatura agradable en tu hogar. Además, tienen la ventaja de que siguen dejando entrar la luz. Se puede conseguir hasta un 60% de ahorro de energía instalando toldos en las ventanas donde da el sol. ¡Toma nota para este caluroso verano!

Principales consejos para ahorrar energía con una plancha

Cuando se enciende la plancha por un número escaso de prendas, no se está sacando el máximo provecho al electrodoméstico y resulta caro. Es conveniente planchar primero las prendas que requieran mayor temperatura y aprovechar el calor residual para el resto. No te olvides de desenchufar la plancha si se deja de usar por algún momento.

Limpia bombillas y pantallas

Lo mismo sucede con las bombillas, ya que la suciedad absorbe la luz y nos aporta menos intensidad de luz, consumiendo lo mismo. Límpialas a menudo, siempre con la bombilla apagada, haz lo mismo con las pantallas de las lámparas. Mantener las lámparas limpias pueden suponer un ahorro entorno del 20% en la factura de la luz. Una bombilla sucia puede perder hasta el 50% de su luminosidad por el cúmulo de polvo y suciedad.

¿Cómo utilizar correctamente tu lavavajillas?

Esto hará que tengas que hacer menos lavados, con lo que ahorrarás electricidad y agua. Es recomendable utilizar los programas cortos y de baja temperatura. En cuanto al mantenimiento, te recomendamos limpiar los filtros y el interior del lavaplatos de manera frecuente, con un producto específico, de esta manera el lavavajillas será más eficiente durante más tiempo.

Enciende el aire acondicionado solo cuando sea necesario

Para utilizar el aire acondicionado de la manera más eficiente, conviene apagar el equipo con antelación si vas a salir a la calle, puesto que el efecto del aire permanecerá durante unos minutos después de haberse apagado. Si justo lo apagas antes de irte estarás derrochando energía. Nuestra recomendación es apagarlo unos 15 minutos antes de salir de casa.

Apaga las luces al salir de las habitaciones

Asegúrate de que las luces de tu casa que no sean necesarias estén apagadas, recuerda apagar las luces cada vez que salgas de una habitación y se queda vacía. La luz representa aproximadamente el 20% del gasto de energía de la mayoría de los hogares españoles y con este sencillo hábito conseguirás reducir tu factura de la luz.

Consejos para tu nevera

Es la mejor manera para evitar los malos olores y la aparición de bacterias. Aprovecha este momento para limpiar el interior siguiendo las instrucciones del fabricante.

Sustituye el horno por el microondas

Según el Instituto de Diversificación y Ahorro de Energía, IDAE, utilizar el microondas supone una ahorro aproximado de entre 60% y 70% con respecto a un horno eléctrico convencional. Recuerda también que es recomendable colocar los alimentos en pequeños trozos para que se cocinen más rápido y apagarlo unos minutos antes de lo previsto.

Utiliza la olla a presión para cocinar. ¡Tu bolsillo lo agradecerá!

Su gran ventaja es que permite cocinar con más calor en menos tiempo, así conseguirás preparar los alimentos con un gasto energético menor. Además, los alimentos conservan mejor las vitaminas y minerales que en una olla tradicional.

Prepara tu casa para el frío: Coloca cortinas y alfombras

Las alfombras y cortinas contribuyen a guardar el calor durante el invierno y así te ayudarán a ahorrar energía. Te aconsejamos colocar alfombras y cortinas por toda tu casa para reducir la pérdida de calor por el suelo y ventanas, además, crearán una mayor sensación de calidez a tu hogar.

Usa la chimenea con moderación

Se acerca el frío y con ello las ganas de encender una buena chimenea, pero hay que tener en cuenta que muchas de las antiguas chimeneas naturales son ineficientes y extraen más calor de la casa de lo que producen.

Para este invierno purga los radiadores de toda tu casa

Extraer el aire de los radiadores es conveniente al menos una vez al año, principalmente con la llegada del frío, ya que estos acumulan burbujas de aire que impiden el paso del calor y, por tanto, impiden su transmisión y hacen que aumente el consumo. De esta manera tendremos la temperatura deseada y además ahorraremos energía.

Menos imprimir billetes y más confiar en tu smartphone

Ya estás acostumbrado a los cines, las aerolíneas y los museos que no te van a pedir un papel porque aceptan también un tique electrónico. Entonces: ¿por qué sigues imprimiéndolo todo? ¿Por qué crees que los gastos innecesarios te dan más autoridad? Haz cuentas: estás encendiendo la impresora solo para gastar electricidad, tinta y papel. Lo que haga falta para conseguir que te dejen entrar en un sitio al que tenías garantizado el acceso tan solo con enseñar tu móvil.

Sella con burletes tus puertas y ventanas

El invierno se cuela en tu hogar por debajo de la puerta y por los resquicios de las ventanas (especialmente si son viejas). Cada grado cuesta y al final el que paga la factura eres tú. En tu mano está aplicar una solución tan sencilla como barata: los burletes. Son unas tiras de tela (o de goma) rellenas de algodón (o de estopa) con las que podrás sellar todas las rendijas. Se venden en cualquier ferretería o tienda de bricolaje.

El horno puede hacer que tu pan duro vuelva a la vida

Ni la baguette que se convierte en chicle al día siguiente ni la hogaza que se transforma en piedra. Pero una de las reglas de oro del consumidor eficiente es que el pan duro no se tira. Puedes reutilizarlo en infinidad de recetas (sopas, torrijas, migas, pan rallado…). Y también puedes comértelo después de hacerlo resucitar.
Solo necesitas agua y un horno. Primero humedece el pan duro sin llegar a empaparlo. Usa un pulverizador de agua o haz un par de rápidos pases bajo el grifo. Después, mételo en el horno y déjalo 7 minutos a 175ºC. El resultado final será pan crujiente para tus tostadas.

No llenes la tetera si no te hace falta

Algunos cálculos rápidos: las jarras eléctricas suelen tener una capacidad de entre 1 y 2 litros, mientras que las teteras clásicas alcanzan los 5 litros. Para preparar una taza de té basta con un cuarto de litro. Poniendo a tope tu jarra de litro y medio te sale infusión para ti y otros cinco amigos. ¿De verdad hace falta llenarlo todo hasta que rebose y malgastar electricidad o gas para que el agua llegue a 100 grados?
Mucho mejor hervir solo la cantidad que vas a tomar y servirla con las primeras burbujitas, sin esperar a que la jarra salte o la tetera silbe.

No seques la ropa dejándola sobre los radiadores

Se va a secar, sí, pero a cambio se reducirá la eficiencia energética de tu calefacción, lo que tendrá repercusiones sobre tu factura.
Por si esto no fuera suficiente, investigadores escoceses han llegado a la conclusión de que esta manera de secar la ropa se asocia, en un 25% de los 100 hogares estudiados, con un mayor riesgo de aparición de mohos perjudiciales para la salud.

Ahorra gas poniendo válvulas termostáticas

Si colocas una válvula termostática en tus radiadores podrás elegir la temperatura de cada habitación en cada momento. De esta forma evitarás que la calefacción esté encendida en una habitación cuando no es necesario (porque no la usas en ese momento o porque le da el sol todo el día y tiene una temperatura más elevada que la del resto de la casa). Si instalas cabezales termostáticos electrónicos podrás además programarlos para que se ajusten a una temperatura diferente en cada. Recuerda que en el Área Privada de endesaclientes (para entrar tienes que logarte, o registrarte si aún no lo estás) tienes todos los datos de tu consumo al instante. Conociendo cómo gastas energía podrás mejorar y conseguir más ahorro para ti, menos CO2 para el planeta.

Ventila tu hogar sin perder energía

Un hogar correctamente ventilado es fundamental para nuestro confort. No sólo sirve para evitar un exceso de humedad sino también para eliminar sustancias contaminantes como el gas radón, los ácaros o una excesiva concentración de dióxido de carbono que puede ser perjudicial para nuestra salud. Pero, ¿cómo hacerlo sin desperdiciar energía?
Lo aconsejable es ventilar durante un periodo de tiempo no superior a 10 minutos, de manera que se pierda el mínimo calor posible. De esta manera no se producirán grandes pérdidas térmicas. Es recomendable abrir a la vez las ventanas de todas las habitaciones de la casa, manteniendo abiertas las puertas que comunican las estancias. Eso sí, los radiadores deben estar apagados. La corriente que produce permite que el aire se renueve completamente en muy poco tiempo, evitando que las paredes se lleguen a enfriar, ya que calentarlas de nuevo supondría un consumo extra.
Pon en prácticas estas sencillas medidas y verás como aumenta tu eficiencia y se reduce tu factura. Si quieres comprobarlo, utiliza el servicio gratuito de información y asesoramiento energético de Endesa infoEnergía, con el que podrás comprobar y comparar tu eficiencia energética.

Cómo conseguir la humedad ideal en casa

La Agencia de protección ambiental de Estados Unidos (EPA) recomienda un nivel de humedad entre el 30% y el 50% en el interior de la casa, en función de la temperatura exterior: más humedad cuanto más calor hace y menos cuanto más frío. Si el ambiente es extremadamente seco, las mucosas y la garganta se resecan y aumenta el riesgo de coger gripe y resfriados, mientras que un ambiente muy húmedo dificulta la respiración y puede desencadenar alergias respiratorias. Además pueden aparecer moho y ácaros.
Para evitar un ambiente muy seco debes mantener la temperatura de la calefacción en unos 20 gados (un exceso de temperatura reseca el ambiente) o colocar una taza con agua encima de los radiadores. También puedes instalar humidificadores para determinadas estancias o en determinados momentos, por ejemplo si tienes un bebé con mocos o problemas respiratorios.
Por el contrario, el exceso de humedad se evita ventilando bien las habitaciones , especialmente la cocina mientras preparas la comida y los baños tras la ducha. En la cocina, enciende siempre el extractor de humos. En el baño puede resultar útil instalar un extractor que se ponga en marcha, por ejemplo, cuando enciendas la luz. También debes evitar secar ropa dentro de casa (o, si no tienes otro remedio, colocar un deshumidificador en la habitación donde la cuelgues) y evitar las plantas en la habitación. Si el exceso de humedad es persistente, puedes instalar un sistema de ventilación mecánica, si bien antes debes contar con el asesoramiento de un profesional que determine el origen de la humedad.
En todo caso, lo mejor es hacerse con un buen higrómetro que te permita saber con exactitud la humedad relativa de cada habitación.

¿Cuándo es mejor recargar el coche eléctrico?

La mejor opción para recargar el coche eléctrico es contratar una solución integral que incluya una franja horaria para recargar el vehículo gratis. Con la solución integral de recarga del vehículo eléctrico de Endesa, por ejemplo, puedes cubrir todas las necesidades de recarga de tu coche eléctrico desde 1,05€ al día, incluyendo la instalación del equipo de recarga y el mantenimiento. Si añades la tarifa Tempo Zero podrás hacer hasta 10.000 Km al año a 0 €, ya que de una a siete de la mañana la recarga te saldrá gratis.
Otra opción es la tarifa Tempo Happy, en la que puedes elegir las dos horas al día que quieras para que la electricidad te cueste 0 euros y recargar el coche en dichas horas. Aunque necesitarás un sistema de recarga rápida o semi-rápida, para que te dé tiempo a recargar la batería en dichas horas.
Por último, si tienes tarifa con discriminación horaria lo mejor es que recargues tu coche eléctrico por la noche, cuando el coste de la luz es menor. Ojo, la franja horaria “valle” durante la cual la electricidad es más barata puede variar. Por lo general, en verano va desde las once de la noche hasta la una del mediodía y en invierno desde las diez de la noche hasta las doce del mediodía. Tiempo más que suficiente para que se recargue totalmente la batería del coche (la recarga convencional, la más lenta, dura unas 8 horas aproximadamente).
Si tienes tarifa “súper valle”, el tramo más barato va desde la una hasta las siete de la mañana, tanto en verano como en invierno. Con esta tarifa, gastarás 1,55 € por cada 100 km recorridos, frente a un mínimo de 7,79€/100km de un vehículo de combustión tradicional. También puede utilizar los puntos de recarga en vía pública, que puedes consultar aquí.

Cómo ahorrar luz en la oficina

Si cada final de mes tiemblas ante la inminente llegada de la factura de la luz de tu oficina, es hora de que pongas en marcha algunas medidas para reducir el consumo eléctrico. Y quien dice oficinas, dice almacenes, talleres o cualquier otro lugar de trabajo.

En primer lugar deshazte de las esas viejas fluorescentes. No sólo parpadean, hacen ruido y hay que cambiarlas a menudo, también gastan el doble que las lámparas led, que además se encienden al momento, son más ecológicas y no desprenden calor. Si además instalas un sistema automático de detección de presencia en pasillos y zonas comunes, evitarás que las luces estén encendidas todo el día para nadie.

Si tienes dudas, utiliza el servicio gratuito Diagnóstico de Eficiencia Energética Online de Endesa, con el que podrás estimar tu consumo energético anual y compararlo con empresas de tu mismo sector, así como recibir medidas de mejora personalizadas y conocer buenas prácticas.

Aísla el doble

Los sistemas de doble cristal o doble ventana reducen casi a la mitad la pérdida de calor con respecto al acristalamiento sencillo. Pequeñas mejoras en el aislamiento pueden conllevar ahorros energéticos y económicos de hasta un 30% en calefacción y/o aire acondicionado.

Utiliza el lavavajillas

Lavar los platos a mano con agua caliente supone un 40% más de consumo que si utilizas el lavavajillas. Si necesitas uno nuevo, los bitérmicos. Además, con la tarifa tempo si consumes en horario reducido conseguirás descuentos en el términos de energía.

El frigorífico, un electrodoméstico clave

El 19% de la factura de la electricidad proviene de su uso. Sitúa el frigorífico de forma adecuada evitando los lugares donde de mucho el sol, descongélalo periódicamente para evitar que se formen capas de hielo que dificulten su funcionamiento, y mantén la temperatura del termostato en 5 grados para la refrigeración y -18 para la congelación.

Optimiza el uso de la secadora

Dejarlas húmedas facilita el planchado y ayuda a ahorrar hasta un 20% en el proceso de secado.

Empieza a ahorra eligiendo el mejor electrodoméstico

Para reducir tu factura de luz, elige electrodomésticos de alta eficiencia energética (clase A, A+, A++ y A+++). Un frigorífico clase A+++ puede llegar a consumir un 80% menos de energía que uno de clase D.

Sella las cajas de las persianas

Podemos sellar y aislar las cajas de las persianas introduciendo en su interior láminas de corcho, poliespán, espuma de poliuretano o cualquier otro material aislante y pegándolo a las paredes. Evitará la fuga de calor y las infiltraciones de aire frío de la calle (y viceversa en verano).

¿Cómo puedes ahorrar mientras cocinas?  

Aprovecha el calor residual apagando la placa de la cocina unos 5 minutos antes de retirar el recipiente y elige un recipiente de diámetro ligeramente mayor que la zona de cocción y con fondo difusor de calor (salvo para cocinas de inducción). Así conseguirás un ahorro en la energía consumida para cocinar del 20%.

El uso de las bombillas de bajo consumo y LED permiten ahorrar hasta un 80% de energía

Las bombillas de bajo consumo o LED ahorran hasta un 80% de energía eléctrica y duran 8, o incluso, hasta 50 veces más en el caso de las lámparas LED.

Regula la climatización a una temperatura adecuada 

Ten en cuenta que aumentar en un grado la temperatura del termostato en invierno (o reducirla en un grado en verano) puede incrementar el consumo en torno a un 7%

Electromitos
La pérdida de calor o frío por las ventanas es insignificante

Se puede ahorrar hasta un 30% en la climatización

El cambio de hora supone un considerable ahorro de energía.

Supone un ahorro del 5% de iluminación entre los meses de noviembre y marzo

Siempre es necesario precalentar el horno antes de empezar la cocción de los alimentos.

Cualquier receta que implique a este electrodoméstico comienza con un "precalentar el horno equis tiempo a equis temperatura mientras…".

Las temperaturas altas del programa de lavado disparan la factura de la luz

Mucha gente piensa que a temperaturas más altas se lava mejor y se pueden poner programas más cortos. Pero no hay argumentos que sostengan esta teoría

En verano se consume menos luz

Dependiendo de las características climáticas particulares de cada lugar, la factura de la luz, se puede disparar durante los meses más cálidos

Dejar el ordenador encendido siempre consume menos que apagarlo y encenderlo de nuevo

Dejarlo encendido para un “por si acaso” resulta un gasto innecesario cuando el ordenador no se utiliza de forma continuada

Los electrodomésticos viejos consumen más energía

Las lavadoras o lavavajillas de nueva generación requieren menos energía para ponerse en marcha y cumplir con sus funciones. Las ecoetiquetas te ayudan a ser más respetuoso con el planeta y te hacen ahorrar dinero en cada uso. La leyenda A+++ indica que tu electrodoméstico consume entre un 30% y 60% menos que uno con etiqueta energética A.

Planchar a diario consume más energía

Si la pila de ropa recién lavada te hace ojitos cada vez que pasas junto a ella, fuera remordimientos. Mírala con actitud desafiante y dile que estás tratando de ahorrar energía y abaratar facturas.

El protector de la pantalla ayuda a ahorrar energía

Solo vela por tu salud ocular. El modo “protector de pantalla” es otro archivo que tu ordenador se ve obligado a ejecutar y gasta lo mismo que si no lo tuvieras.

Las tarifas de discriminación horaria permiten ahorrar dinero en la factura de la luz

Ahora sí compensa enchufar los electrodomésticos más consumidores como la lavadora o el lavavajillas por la noche o por la mañana.

Los grifos monomando ayudan a ahorrar

En los grifos monomando, la misma palanca ajusta el caudal y la temperatura, y esto permite ahorrar cuando se utiliza correctamente.

Utilizas menos energía en hervir agua si la pones directamente caliente del grifo.

¿No te has parado a pensar en la energía extra que consumes calentando el agua?

Tener el congelador vacío gasta menos luz

Si te crees que por tener una bandeja de hielos y un par de tristes bolsas de guisantes gastas menos estás muy equivocado.

Cerrar las aplicaciones hace que la batería dure más

Pues no es necesario. Y en eso están de acuerdo tanto para IOS como los de Android.

Cuanto más brille la pantalla de tu ordenador más luz consume

La luz se paga, aunque provenga de la pantalla de tu portátil o de tu smartphone, y el brillo no es más que eso, cantidad de luz que sale de tu dispositivo.

Dejar el ventilador encendido en una habitación cerrada enfría el ambiente

Las aspas del ventilador solo tienen capacidad para mover el aire. Pero no para enfriarlo o regular la temperatura de un espacio. Si lo dejas por la mañana a pleno funcionamiento y regresas a casa esperando que el salón esté fresquito, te llevarás una gran decepción. En el fondo, es un abanico eléctrico.

El aislamiento de la vivienda casi no afecta al ahorro energético

Si te ríes de aquellos vecinos que son capaces hasta de poner toallas en las rendijas de las puertas para que el calor no se vaya o que han invertido sus ahorros en poner un doble acristalamiento, haces muy mal.

El smartphone casi no consume

No tienes más que recordar cada cuanto tiempo cargabas antiguamente tu primitivo móvil (la batería podía durar hasta 5 días) y cuántas veces lo haces ahora.

Dejar la luz de un fluorescente encendida por un corto periodo de tiempo consume menos que encenderlo y apagarlo a demanda.

Es la duda que nos asalta siempre que salimos de la cocina. Intentamos calcular cuánto tiempo va a transcurrir hasta que volvamos a picotear de la nevera o entrar a por un vaso de agua. Al final, la terminamos apagando. Haces muy bien. La conclusión a la que han llegado los expertos en ahorro, es que solo conviene dejarla encendida para periodos entre 5 y 10 minutos.

El consumo energético no depende del tipo de electrodoméstico que tengamos

Es cuestión de letras y tu factura anual depende directamente de la nomenclatura de tus electrodomésticos. La clase G consume el triple que la A y siempre interesa invertir a medio plazo en la compra.

La secadora consume menos de lo que pensamos

En nuestro país hay poca tradición de secadora. Incluso con limitaciones de tendido o comunidades de vecinos con fachadas que prohíben dejar a la vista de los transeúntes la ropa interior o las sábanas, el grueso de la población prefiere desplegar el tendedero en el cuarto de baño y esperar pacientemente a que la humedad desaparezca de sus prendas.

Poner el aire acondicionado más bajo enfría la casa más rápido.

Las bofetadas de calor que experimentas al entrar en casa pueden hacerte caer en la tentación, pero lamentablemente no se consigue acelerar el proceso.

Los aparatos eléctricos apagados no consumen energía.

Date un paseo por la casa y cuenta cuantos aparatos permanecen enchufados a la toma de corriente desde que los compraste. El televisor, el ordenador de sobremesa, el teléfono fijo...

Hay que enjuagar los platos antes de meterlos en el lavaplatos

Si eres de los que se entretienen pasando los platos bajo el grifo hasta tal punto de plantearte si no te compensa acabar la faena con un poco de jabón y no poner el lavaplatos, debes saber que es un gesto tan inútil como pesado.

Guardar alimentos calientes dentro de la nevera consume más energía

Dentro del frigorífico –y a puerta cerrada- se celebra una batalla constante de Kw para poder mantener la temperatura que le hemos exigido (por lo general 4ºC en la zona de frío y -18ºC en el congelador).

Utilizar programas cortos en la lavadora, te hará ahorrar

Solo habría un relativo ahorro si te ocuparas de lavar antes las prendas más sucias a mano. Y en este supuesto… ¿para qué querrías una lavadora?

Para calentar la comida es más eficaz el microondas que el horno

¿Vas a comparar un minuto de electricidad a potencia máxima con el hecho de encender el horno, aguardar pacientemente a que adquiera temperatura o colocar un cazo en la vitro y esperar que algo llegue a ebullición?

Dejar el cargador enchufado consume casi tanto como si estuviéramos cargando el móvil

Que el cargador cuelgue de la toma de corriente de la pared durante 24 horas y 365 días al año apenas consume energía.

Apagar el horno 5 minutos antes de que termine la cocción ayuda a ahorrar energía.

Nuestras abuelas ya lo hacían. Y no porque tuvieran a mano cálculos energéticos o lo hubieran leído en internet. Sabían, por intuición, que el horno se mantiene a la misma temperatura hasta incluso 10 minutos después de haberlo apagado.

Cuanto más grande sea el frigorífico menos consume

Las neveras XXL de doble puerta con panel de hielos son muy vistosas –si es que caben en la cocina media de un hogar español- pero hay que pagar el peaje de una factura más elevada.

Cubrir los radiadores aumenta su consumo

A pesar de que la moda de cubrir los elementos de radiador con muebles de madera enrejados hechos a medida o baldas de mármol ha pasado a la historia, aún nos empeñamos en dificultar la salida del calor.

Reducir el brillo del televisor ayuda a ahorrar energía

No te estamos pidiendo que vuelvas al blanco y negro, sólo que lo rebajes un poco para evitar reflejos en la pantalla y reducir factura.

Cambiar con frecuencia los cepillos de la aspiradora ayuda a ahorrar

Dinero, tiempo y calorías, ya que no tendrás que hacer cuatro pases completos por la alfombra del salón para conseguir que quede razonablemente limpia.

Dejar una bombilla encendida es mejor que encenderla y apagarla cada poco rato

Vas a salir, pero volverás en 5 minutos. ¿Tienes que apagar la luz o conviene dejarla encendida? En general, la respuesta es que siempre conviene apagar.

La mayoría del calor corporal se pierde por la cabeza

Esta creencia popular suele acompañarse con el “ponte un gorro” de rigor, pero los últimos estudios científicos la han puesto en duda.

Hay que añadir aceite al agua en que hierve la pasta

Esta práctica está tan extendida que ha llegado a convertirse en tradición. Pero ¿por qué derrochar así el aceite de oliva? Porque siempre nos han dicho que así se evita que la pasta se pegue, fomentando la ilusión de que el agua se tornará aceitosa y los espaguetis se deslizarán grácilmente al rozar la olla.

Los imanes decorativos en la puerta de la nevera aumentan su consumo eléctrico

Este bulo empezó a extenderse por Internet en 2010 y desde entonces ha resucitado en varias ocasiones, aprovechándose de las cadenas de mensajes que se difunden por WhatsApp y Facebook.

El aparato en stand-by que más dinero te cuesta es el router

De entre todos los derroches de energía, pocos hay más absurdos que el “consumo fantasma”.

¿La cocina de gas es la más eficiente?

Las cocinas a gas son las que menos energía consumen y las que menos CO2 emiten.

¿El standby consume más electricidad que el congelador?

El consumo fantasma supone alrededor de 25€ al año en cada hogar.

Los cargadores no oficiales consumen más energía

Utilizan componentes de menor calidad que ralentizan la carga y disminuyen la eficiencia.

La energía que generamos al caminar es suficiente para cargar un móvil

Cada uno de nuestros pies podría generar 10 vatios aprovechables mientras caminamos.

Se ahorra más energía lavando los platos a mano que en el lavavajillas

Todos los esfuerzos son en vano, se pierde dinero –y mucho tiempo-.

Apagar la calefacción unas horas consume más que dejarla a temperatura fija

Se puede recortar el consumo anual limitando la temperatura por la noche

La vitrocerámica gasta más que la cocina de gas

La vitrocerámica gasta más energía que la de gas, pero las placas de inducción pueden rebajar un poco la factura

Es mejor mantener las luces encendidas que apagarlas y encenderlas

Apagar y encender la luces produce un pico de consumo insignificante

El modo stand by de los aparatos eléctricos apenas consume energía

Son luces casi imperceptibles pero consumir, consumen.

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