Cómo ha cambiado mi factura de la luz

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Cómo ha cambiado mi factura de la luz

¿Cuáles son las partidas de coste necesarias para suministrar la electricidad?

Costes de la energía.
El 30% del importe reflejado en la factura de la luz se destina al pago de la energía consumida. El precio de esta energía se fija cada tres meses mediante una subasta, supervisada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, en la que participan más de 20 compañías nacionales e internacionales.
 
Las compañías eléctricas generadoras participan en esta subasta con una actividad inferior al 11% del mercado. El resto de agentes incluye operadores especializados en trading, como por ejemplo bancos de inversión, además de empresas energéticas con producción en otros países.
 
Costes de la red de transporte y distribución.
El 4% del importe de la factura cubre la construcción y el mantenimiento de las líneas eléctricas de muy alta tensión, propiedad de Red Eléctrica de España, una empresa participada por el Estado que transporta la electricidad desde las centrales eléctricas hasta los centros de distribución.
 
Adicionalmente, el 10% de la factura se destina a los costes de construir y mantener las líneas de alta, media y baja tensión, que son propiedad de las empresas distribuidoras privadas y que llevan finalmente la electricidad a los puntos de suministro como hogares, fábricas, y demás centros de trabajo.
 
Estos importes son fijados por el Gobierno.
 

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El importe de la factura de la luz se destina a cubrir otros costes no directamente relacionados con el suministro eléctrico. ¿Cuáles son esos otros costes?

La factura recoge otros costes que no guardan relación directa con el suministro de la electricidad: impuestos directos e indirectos, subvenciones, y pago del déficit de tarifa.

  • ¿Cuáles son los impuestos recogidos en la factura de la luz?

    Actualmente se pagan directamente en la factura de la luz dos tipos de impuestos. Por una parte, el IVA, cuyo nivel para la energía eléctrica se sitúa en el máximo del 21%. Por otra parte, el Impuesto Eléctrico, que se destina a financiar a las comunidades autónomas.

    La suma de TODOS estos impuestos supone un 29% de la factura, que se sitúa muy por encima del 21% IVA habitual.

  • ¿Qué son las subvenciones a las energías renovables?

    Las subvenciones a las energías renovables suponen más de 18 € de cada 100 € pagados en la factura de la luz.

  • ¿Qué es el déficit de tarifa? ¿Qué es la anualidad del déficit de tarifa?

    El déficit de tarifa es la diferencia entre el coste real de producir, distribuir y entregar la electricidad, y el precio pagado por los consumidores a través de la factura de la luz, que es menor y, por tanto, no cubre esos costes reales. Por decisión del Gobierno, esta diferencia se paga "a plazos" y se repercute en la factura de la luz de los años siguientes, aumentando, por tanto, su precio.

    Actualmente, todavía queda pendiente el pago de un déficit de 26.000 millones de euros acumulado en años anteriores. En el año 2013 se ha generado hasta el momento un déficit adicional por importe de casi 4.500 millones de euros, aunque el Gobierno espera que, cuando se contabilicen TODOS los ingresos y costes del año, esta cifra se reduzca a sólo 3.600 millones. El Gobierno ha adoptado diferentes medidas para corregir el desajuste repartiendo el esfuerzo entre compañías eléctricas, productores de régimen especial (solar, eólica, etc.) y consumidores.

    Cuanto mayor es el déficit acumulado, mayor es este importe. En 2013 ha supuesto casi 3.000 millones de euros, lo que representa más de 5 de cada 100 € pagados por el Cliente doméstico en su factura.

    Otras cargas en la factura, entre los que se encuentran los costes de los sistemas extrapeninsulares: Ceuta, Melilla, Canarias y Baleares.

 

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¿Por qué ha subido tanto el precio de la electricidad los últimos 5 años?

Desde 2005, la facturación eléctrica media ha sufrido un incremento del 71%. Así, un cliente con una factura de 59€ en ese año, actualmente paga 100€, pero sus conceptos no han crecido por igual. Veamos cómo han evolucionado sus diferentes componentes:
 
Los componentes asociados al suministro de energía, que incluyen tanto el coste de la energía como su distribución y entrega al consumidor final, han subido un 12% desde 2005, mientras que el coste de la vida ha subido un 24,3% en ese mismo periodo de tiempo.
 
Sin embargo, las subidas en los impuestos y otras cargas no directamente relacionadas con el suministro eléctrico (como las subvenciones a las energías renovables, el pago del déficit acumulado, o los impuestos incluidos en la factura de la luz), se han incrementado en un 189% desde 2005.
En resumen:

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¿Quién fija el precio de la electricidad?

El precio de la electricidad viene determinado por dos componentes. Por una parte, el componente regulado es determinado por el Gobierno, quien fija los peajes eléctricos, que cubren los costes correspondientes al transporte, distribución, las subvenciones para las energías renovables y la amortización del déficit de tarifa, además de otros costes como el bono social.
 
Por otra parte, el componente liberalizado cubre el coste de la energía, y se fija en las denominadas subastas CESUR: unas subastas trimestrales en las que intervienen más de 20 compañías nacionales e internacionales dedicadas a la generación y al trading de electricidad.
 

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¿Cómo se reflejan los costes de la energía en el recibo de la luz?

Los costes de la energía descritos no se reflejan directa y explícitamente en la factura de la luz, sino que se hallan repartidos entre los conceptos que sí se reflejan en dicho recibo.
 
Así, dentro de los términos de potencia y de energía, se incorporan entre otros TODOS los costes correspondientes a la energía generada, a la construcción y mantenimiento de las redes de transporte y distribución, así como las subvenciones a las energías renovables y la anualidad del déficit de tarifa.
 
Finalmente, dentro de los impuestos se recogen los importes correspondientes al IVA y al Impuesto Eléctrico.
 

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¿Cómo funciona la subasta de energía?

Esta subasta se celebra cada tres meses, y su precio se utiliza para fijar la tarifa que pagan los consumidores con tarifa de último recurso. En esta subasta, los compradores son los comercializadores de último recurso, y los vendedores son entidades financieras o compañías, tanto nacionales como internacionales, que se dedican a la generación o al trading de electricidad.
 
Varias semanas antes de la subasta, los comercializadores de último recurso comunican a la CNMC sus previsiones del consumo de sus clientes para el trimestre siguiente. La CNMC y el Ministerio de Industria analizan esta información, deciden cuanta energía se va a comprar en la subasta, y publican una resolución en la que se convoca la subasta indicando la fecha de celebración y la cantidad de energía que se pretende comprar. Las compañías interesadas en participar como vendedores deben acreditarse previamente ante el OMIE, que ejerce como Administrador de la subasta.
 

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¿Cómo comparar la factura de la luz en España con la de otros países de Europa?

La factura de la luz de España ha subido por encima de la media europea a lo largo de los últimos 5 años.
 
Suele afirmarse que España tiene la tercera electricidad más cara de Europa, sólo superada por Chipre e Irlanda. Sin embargo, esta conclusión obedece a una comparación errónea, que no incluye impuestos. En muchos países europeos las ayudas a las renovables no están incluidas en la factura del suministro, como ocurre en España, sino que se pagan mediante impuestos o tasas. Por ello, la única comparación homogénea es con impuestos. Por ejemplo, en Alemania los precios son más caros, al incorporar una tasa para financiar las energías renovables. De igual forma, otros países como Italia tienen precios más altos que España. Son, precisamente, aquellos países que tienen actualmente la mayor penetración de renovables y el mayor volumen de ayudas a estas fuentes de energía. En el extremo contrario, encontramos países como Francia, con precios de la energía por debajo de la media de la Zona Euro al disponer de un mix de generación más equilibrado con un mayor peso de fuentes de energía de menor precio como la nuclear y la hidráulica.
 

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